energía tecnológica
ALBA MOZO MELÓN.. ha logrado el mejor expediente de ingeniería técnica industrial. Innovación. El Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial tiene en marcha una línea directa de innovación dirigida a apoyar proyectos empresariales que impliquen la incorporación y adaptación de tecnologías novedosas a nivel sectorial, y que supongan una ventaja competitiva para la empresa. También se financiarán actuaciones de adaptación tecnológica.

Alba Mozo Melón en uno de los laboratorios de la Escuela de Industriales.
Alba Mozo Melón ha sido la alumna más brillante de Ingeniería Técnica Industrial, en la especialidad de Electrónica, Regulación y Automatismos. Pese a ello, tiene claro que encontrar trabajo en su tierra cuándo termine la Ingeniería Industrial que cursa en la actualidad, será muy complicado y ya tiene en su mente buscar trabajo fuera de España. Esta joven de Matadeón de los Oteros explica que «es muy difícil encontrar algo aquí porque te exigen experiencia y eso es lo que los universitarios no tenemos; además, las empresas que apuestan por la formación de trabajadores son menos de las que deberían», precisa Alba Mozo.
Este cerebro tecnológico dice que siempre le ha gustado la ciencia. «Me gusta saber cómo y porqué las cosas funcionan, aunque no es sólo eso, ya que opino que cada materia tiene puntos interesantes una vez que te decides a conocer más sobre ella». Eso fue lo que hizo que se decantara por los estudios de Ingeniería Técnica Industrial. El último año de carrera lo pasó en Irlanda, gracias a una beca Erasmus. «Es una pena que tanta gente joven con ganas y buenas ideas se tenga que marchar fuera; si de algo me he dado cuenta es de que aunque nuestros conocimiento teóricos sean muy variables, en la universidad hemos aprendido a buscarnos la vida y utilizar los recursos a nuestro alcance», manifiesta Alba Mozo.
Allí, en Irlanda elaboró su proyecto fin de carrera sobre la situación en ese país de las energías renovables así como las instalaciones, las perspectivas de futuro y políticas que se plantean para el desarrollo de las mismas.
«Desde mi punto de vista merece la pena desarrollar alternativas y apoyar este tipo de iniciativas aunque, en la actualidad, no puedan hacer competencia frente a los métodos tradicionales de obtención de energía», asevera.
Con su trabajo pretende mostrar que poco a poco es posible introducir las energías renovables en el mundo actual y que gestionar los recursos que el planeta ofrece de una forma sostenible es fundamental. «Creo que las energías renovables así como nuevos combustibles son el futuro y por lo tanto debemos apostar por él. Una de las cosas que más me ha llamado la atención al buscar información sobre estos temas es lo importante que es buscar la eficiencia. No solo tratar de cubrir la demanda energética, sino que si la reducimos aumentando la eficiencia y haciendo un buen uso de ella atenuamos en gran medida el impacto en el planeta», indica. La eficiencia, añade, no solo se consigue con el desarrollo de la tecnología sino también con acciones diarias al alcance del usuario.
«A pesar de la situación económica actual y las presiones que los suministradores de petróleo ejercen sobre la comercialización de las energías renovables me ha gustado descubrir que ya están en marcha numerosos proyectos y que, si se dan a conocer estas alternativas y llegan a funcionar bien, las generaciones futuras podrán disfrutar, como mínimo, de las mismas comodidades que sus antepasados», manifiesta esta joven ingeniera leonesa.