biotecnología. león publica en las mejores revistas
uLE. el equipo dirigido por las profesoras marín vieira y marqués martínez avanza en el conocimiento del gen p73, clave en el cáncer . E l gen p73 es clave en el desarrollo de procesos cancerígenos. Por qué y cómo actúa es uno de los retos de la biotecnología. Un equipo de la ULE ha dado ahora un paso importante con otros grupos internacionales.

Foto de este grupo de investigadoras de la Universidad de León.
Cuatro grupos de investigación celular de varios países (Inglaterra, Italia, Singapur y España), entre ellos el equipo encabezado por la profesora María del Carmen Marín Vieira de la Universidad de León, han dado un paso importante en la identificación del gen p73, clave en el avance de procesos cancerígenos y también en el conocimiento del desarrollo embrionario.
El trabajo del grupo leonés, en colaboración con los grupos de la doctora Lena Claesson-Wells de la Universidad de Uppsala, en Suecia, y del doctor Kanaga Sabapathy, del National Cáncer Center de Singapur, se ha publicado en dos prestigiosas revistas, Cell Death and Differentiation y
Nature Cell Biology, esta última una de las publicaciones científicas más importantes del mundo en biología celular.
En concreto, estos cuatro grupos han demostrado que este gen tiene una función muy importante en la progresión de un proceso cancerígeno ya que está implicado en la formación de la vasculatura tumoral. «En particular -explica la profesora Marín Vieira-, nuestro grupo ha demostrado que p73 es necesario para la formación de vasos sanguíneos tanto de novo (vasculogénesis) como a partir del lecho vascular (angiogénesis)».
La falta de p73 afecta la capacidad de formación y organización de la vasculatura, tanto de individuos sanos como de las células tumorales, y esa capacidad de las células tumorales de inducir la vascularización del tumor es fundamental para su desarrollo y su capacidad de invasión y metástasis. «Por ello la regulación de la expresión de este gen es un factor muy importante en la progresión tumoral, lo que lo hace una diana terapéutica interesante para el tratamiento del cáncer», añade la investigadora leonesa.
Diferencias
El p73 tiene un gran parecido con el gen supresor tumoral p53. Sin embargo, mientras que la función de p53 en el establecimiento y progresión de cánceres humanos está ampliamente estudiado, el papel de p73 ha sido muy controvertido.
El gen p53 está mutado o es inactivo en la mayoría de los tumores humanos (mama, colon, pulmón, vejiga, entre otros). Por su función en la respuesta al daño al DNA se le conoce como el «guardián» del genoma humano ya que cuando está activo responde a la detección de daños, induciendo su reparación o impidiendo que estos daños o mutaciones pasen a la siguiente generación celular. De esta manera p53 actúa como una barrera al establecimiento y progresión tumoral. Se sabe que la función de p53 es crucial en la respuesta a tratamientos de quimioterapia y el desarrollo de resistencia.
Los nuevos datos sobre la función de p73 en la angiogénesis tumoral, objeto de la publicación, sugieren que la expresión diferencial de este gen también va a ser determinante en la respuesta a determinados tratamientos.
El equipo leonés trabaja en descifrar la función de ambos genes utilizando células troncales, más conocidas como células madre. En concreto, este grupo constituye el grupo de «Diferenciación celular y modelos celulares» del Instituto de Biomedicina de la Universidad de León. El grupo es codirigido por doctora Margarita Marqués Martínez y en él se encuentran, actualmente dos contratadas predoctorales y una estudiante de máster, todas ellas biotecnólogas, así como dos estudiantes que están realizando su trabajo fin de grado.
En este grupo también se integran los doctores del Complejo Hospitalario de León, Alfonso Fernández-Corona y Elena Lorenzo.
El colectivo tiene, además, una vinculación estrecha con otros investigadores de la Universidad de León y mantiene colaboraciones con grupos de investigación nacionales (Universidad de Valencia y de Cantabria), e internacionales (en centros de investigación de Luxemburgo, Suecia y Finlandia). Con algunos de ellos son con los que aparecen ahora en dos de las revistas más prestigiosas del mundo científico.