agroindustria. la patata busca su excelencia
El laboratorio Agrovet y la industria hijolusa abordan un innovador proyecto de variedades específicas para los nuevos regadíos leoneses. T ienen nombre de culebrón. Soprano, Rock, Lady Anna,... Y buscan convertirse en las reinas del potencial agroindustrial leonés. Están en el punto de mira de los investigadores y las industrias punteras del sector local, y acunan esperanzas de futuro en rendimiento y productividad

La empresa Hijolusa impulsa esta investigación, para mejorar el cultivo en la provincia.
Ha sido la hermana pobre de la gastronomía y el asidero de la supervivencia; pero hay muy pocos productos tan consumidos en el mundo. Las exigencias agroindustriales actuales tampoco le son ajenas: no vale cualquiera de ellas. La necesidad de adaptarse a las fórmulas culinarias en las que se le reclama corre pareja a las exigencias de presentación, imagen y formatos a los que la aparentemente simple patata debe amoldarse. En la forma y en el fondo, la patata es hoy un universo multidisciplinar. Y la producción del campo leonés está actualmente muy lejos de las exigencias de los mercados y las industrias de comercialización y transformación.
Sin embargo, dos empresas punteras locales han sumado esfuerzos para no dejar pasar un tren de rentabilidad a muchas bandas cuyas posibilidades de desarrollo en la provincia pasan por el esfuerzo de la innovación en todos los campos de producción y comercialización del antaño sencillo tubérculo. Los nuevos regadíos leoneses, que han recibido inversiones multimillonarias en los últimos años, son un escenario de desarrollo ideal. La excelencia viene de la mano investigadora de Laboratorios Agrovet, y de la iniciativa emprendedora y apuesta local de la comercializadora de patatas leonesa Hijolusa. Una pareja de excelencia en la investigación y la comercialización que sienta las bases para una transformación crucial de uno de los vectores de la industria agraria leonesa en el aprovechamiento agrario e industrial, pero también transformador y exportador, en busca del valor añadido, la productividad y la rentabilidad por las que debe apostar el campo leonés.
El hecho es que el Centro Tecnológico de Agrovet en Mansilla de las Mulas lleva a cabo un proyecto investigador de la mano de la industria de Hijos de José Luis Gómez, que busca radicar en la provincia nuevos cultivos que se adapten a las exigencias de comercialización actuales y que aprovechen también las posibilidades de explotación que la millonaria inversión en regadíos en el sur de la provincia abre para los agricultores.
Los campos experimentales del centro tecnológico que dirige Pablo Flórez ven crecer ya, en los albores del verano, las plantas de algunas de las variedades de patata que se desarrollan en este campo experimental para adaptarse, en este primer encargo, a la producción de patatas aptas para la elaboración industrial de snacks. Se trata del cultivo de variedades (fundamentalmente francesas) de tubérculos para analizar su adaptación al clima y los ciclos productivos leoneses; pero con un componente añadido de análisis, estudio y desarrollo de fertilizantes y fitosanitarios que consigan optimizar al máximo la producción.
Y no sólo eso, sino que su objetivo es adaptar las aportaciones de productos, fertilizantes, riegos, etc. a las nuevas exigencias medioambientales. No sólo las que se imponen (y las que está previsto que se exijan a corto plazo) desde las instancias europeas; sino a aquellas que impone el sentido común de la conciencia medioambiental que deben tener como cabecera los cultivos actuales.
En uno de los campos experimentales del Centro Tecnológico de Agrovet crecen hoy las plantas seleccionadas para el proyecto de adaptación de las variedades Soprano, Rock y Lady Anna de patatas. Los investigadores cuidan y vigilan esta parcela «con el objetivo de definir las características agroambientales más adecuadas para este cultivo», destaca Pablo Flórez, director del centro tecnolólico agrogranadero leonés.
«Se trata también de acercar estas variedades y las formas de cultivo a los agricultores de la zona, no sólo de la comarca del Porma, sino del nuevo espacio de regadío en el que se están realizando fuertes inversiones, el de Payuelos».
Para la realización de este proyecto investigador se han seleccionado variedades de patata que muestran especiales aptitudes para la fritura, además de para el consumo tradicional de patatas. La exigencia es que el producto que se saque de la tierra pueda adaptarse al proceso de lavado y presentación que se le exige a las empresas de comercialización actuales.
Un tipo de patata que los comercializadores y productores locales deben adquirir (es algo que afecta al conjunto de Castilla y León) en otras zonas de producción, por lo que «las empresas del sector tienen gran interés en implantar las variedades en esta zona».
El proyecto de investigación no sólo incluye la selección de variedades que mejor se adapten a las condiciones del terreno y las exigencias de comercialización de los industriales locales. El laboratorio leonés realiza además un exahustivo análisis de las dosis de abono y herbicidas que tienen que recibir las plantas. «Estamos ajustando las dosis de abono y herbicidas, puesto que estas variedades de cultivo son muy susceptibles a los tratamientos que reciben».
Además, la plantación en los campos experimentales permite realizar experimentos sobre el tratamiento de enfermedades fúngicas, ya que las variedades son sensibles a afecciones como el mildiu.
Pablo Flórez apunta que en el caso de que se consigan buenos resultados en la investigación, «estas variedades de patatas pueden tener una gran salida comercial, y ser un campo de cultivo rentable. Especiamente en aquellas zonas que están afrontando mayores componentes de modernidad en sus explotaciones».
La posibilidad de disponer de un centro tecnológico en materia agroalimentaria en la zona sur de la provincia permite acercar al máximo las posibilidades de adaptación del cultivo a las exigencias de las industrias. No se trata sólo de elegir las variedades más adecuadas, sino las fórmulas de cultivo, riego, abonados, sanitarios,...
«Aún hay muchas cuestiones por resolver en este cultivo. Por ejemplo, la patata es muy sensible a determinados herbicidas que se utilizan habitualmente. Estamos probando con otros productos, pero aún no sabemos cómo se va a resolver la cuestión. El tipo de productos que están autorizados para estos cultivos no los soportan bien estas variedades, así que estamos experimentando aquí con nuevos productos específicos».