Brezo y biomasa contra fuegos
El Ciemat, uno de los grandes institutos de investigación de España, ha incluido a Fabero, en el Bierzo, en un ambicioso proyecto que busca convertir matorral de montes de Castilla y León y Galicia en biomasa para calderas y, de paso mitigar así el riesgo de incendio en estas zonas. Enerbioscrub es uno de los 225 proyectos seleccionados por la unión europea entre 1.468 candidaturas

Zona de matorral que rodea a Fabero, en la comarca del Bierzo, y que es objeto del estudio del Ciemat.
Enerbioscrub. Así se denomina un proyecto con gran importancia medioambiental y social, y también por su posible potencial económico, que lidera el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) con la participación de municipios de Ávila, La Coruña, Soria y León.
En el caso de la provincia leonesa, el municipio elegido ha sido Fabero, «por ser un ayuntamiento que dispone de una pequeña red de calor municipal con caldera de biomasa», explica Luis Saúl Esteban Pascual, uno de los responsables del proyecto del Ciemat, organismo público de investigación adscrito al Ministerio de Economía y Competitividad, a través de la Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, que centra su actividad en ámbitos como la energía o el medio ambiente.
«El entorno de Fabero tiene un gran potencial de biomasa de matorral —avanza también Esteban Pascual a este periódico—, por lo que estamos estudiando las cifras que puede arrojar en una explotación sostenible».
Confinanciado por el programa Life+ de la Unión Europa, la iniciativa del Ciemat investiga el aprovechamiento energético de distintos tipos de matorrales para usos térmicos, con el fin último también de reducir los riesgos de incendios forestales en estas zonas mediante la extracción sostenible de biomasa. Y es que los matorrales son altamente inflamables, como todo el mundo ya sabe, pero tienen también un alto potencial ecónomico si se reconvierten en biocombustibles sólidos, que es lo que quiere probar con números y datos el proyecto.
La iniciativa del Ciemat, que es pionera en España, busca demostrar, por tanto, que «el desbroce de formaciones arbustivas es una técnica, económica y medioambientalmente viable». De ahí que se hayan seleccionado puntos de acopio en zonas representativas del norte de la Península como son, además de Fabero, Garray, en Soria, As Pontes (La Coruña) o Las Navas del Marqués, en Ávila.
El plan previsto plantea colectar unas 2.000 toneladas de madera que serán acondicionadas para su combustión en las calderas de los ‘DistrictHeating’ o calderas municipales existentes en Fabero y Las Navas, así como en la planta de producción de electricidad de Garray y en la planta de paletizado de As Pontes.
El brezo es el material a estudiar en el caso de Fabero, donde se esperan alcanzar las 200 toneladas de pellets, que serán consumidas en las calderas municipales en dos anualidades: 2015-2016 y 2016-2017. Esto implicará, además, un tercer beneficio: un ahorro en gasto energético que puede alcanzar los 52.000 euros.
Según explica también Luis Saúl Esteban Pascual, del Ciemat, lo más importante es que los estudios lleguen a avalar esa conversión del brezo en biomasa y así conseguir el interés de alguna entidad en explotar este campo. El objetivo último de Enerbioscrub, añade, es plantear y poner en valor métodos innovadores de gestión y aprovechamiento forestal. Según Esteban Pascual, la biomasa es ya parte del futuro energético sostenible. «Tanto más en el medio rural que es donde se obtienen los recursos», insiste.
Sobre los resultados del proyecto, apunta que a finales de este año se conocerán las primeras conclusiones.
El proyecto Life Enerbioscrub, que coordina el equipo de la Unidad de Biomasa del Centro de Desarrollo de Energías Renovables del Ciemat (Cedert), ha sido uno de los 225 seleccionados entre las 1.468 candidaturas presentadas de los veintiocho estados miembros. El presupuesto es de 1.889.758 euros.
Los proyectos seleccionados abarcan iniciativas en los ámbitos de la conservación de la naturaleza, el cambio climático, la política medioambiental y la información y comunicación sobre temas de medio ambiente en toda la Unión Europea. Representan en conjunto una inversión de unos 589,3 millones de euros, de los que la UE financia 282,6 millones de euros.
En concreto, Enerbioscrub se presentó en la vertiente de Política y Gobernanza Medioambientales, dedicada a proyectos piloto que contribuyan al desarrollo de conceptos políticos, tecnologías, métodos e instrumentos innovadores. Además de la Unidad de biomasa del Ceder-Ciemat, en el proyecto participan centros de investigación como el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria, empresas como Montes de las Navas, Tragsa, Biomasa Forestal o Gestampbio, sociedades cooperativas como Agresta, asociaciones como la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa o entidades locales como el Ayuntamiento de Fabero.
El proyecto, que se inició el 1 de junio de 2014, concluirá en diciembre de 2017. Los ensayos de desbroce y acopio de biomasa de matorral se están llevando a cabo este año en Las Navas del Marqués (Ávila) Fabero, en el Bierzo, As Pontes (La Coruña) y Lubia y San Pedro Manrique, en Soria. De toda la biomasa obtenida se enviarán lotes de diez toneladas al Cedert-Ciemat para realizar el estudio en una planta piloto de la producción de biocombustibles sólidos en forma de pelets y astillas. Estos serán sometidos a un exhaustivo análisis de los parámetros químico-energéticos que permitan definir su calidad dentro de los estándares internacionales ISO de reciente aparición.
Los resultados obtenidos en planta piloto permitirán conocer también aspectos importantes relacionados con la sostenibilidad como el balance energético, la huella de carbono y las emisiones de la combustión de los biocombustibles estudiados.
Por otro lado, el comportamiento en combustión en las plantas monitorizadas del Ciemat permitirá un mejor ajuste de las instalaciones situadas en Las Navas del Marqués, Fabero y Garray en las que se realizará la combustión demostrativa de estos combustibles. El camino será aún largo.