Innovación en la Comunidad. Una UCI sin paredes
El Hospital Río Hortega de Valladolid pondrá en marcha progresivamente en 2016 un modelo de ‘UCI sin paredes’ para detectar precozmente en los pacientes en planta posibles casos de deterioro, como infartos o sepsis, y anticipar su tratamiento y medidas asistenciales para mejorar su seguridad. El modelo se ha pilotado en algunas especialidades del Río Hortega de Valladolid y tras pequeñas modificaciones para reducir los falsos positivos comenzará a aplicarse en este hospital, donde del análisis de su funcionamiento experimental se deduce que pueden detectarse precozmente entre tres o cuatro casos de deterioro a la semana, unos 150 ó 200 al año, en un centro que tiene una media de 500 estancias diarias. Luego se irá implantado en el resto de los hospitales de la Comunidad.
Se trata de una herramienta que se denomina Amadeus (Acción para mejorar la atención, la detección del deterioro clínico y la utilización de recursos) que surgió en el Reino Unido y que se aplica en algunos países, y que en España sólo funciona, con otras características, en el hospital de Valdecilla, en Santander, y en el Infanta Leonor de Coslada, en Madrid. El modelo utiliza los monitores ya existente y la tecnología del Río Hortega de Valladolid para aprovechar la toma de datos de siete constantes —frecuencia respiratoria, saturación de oxígeno, necesidad suplementaria de oxígeno, temperatura, presión arterial, frecuencia cardiaca y variaciones del nivel de conciencia— para clasificar a los pacientes en función del riesgo. En función de lo que arrojen las variantes los datos que llegarán a las enfermeras determinarán si el paciente se sitúa entre los niveles azul a rojo, en función del grado de deterioro y se pondrá en marcha un sistema de alerta y respuesta para que el médico actúe o simplemente se le midan las constantes con mayor frecuencia. Se trata de una herramienta de apoyo para los profesionales para identificar precozmente a los pacientes por el riego y categorizar su estado y atención.