arte Tic. La leonesa en busca de Goya
mapas interactivos, websites y apps ayudan a seguir las huellas del pintor por italia. E l mapa interactivo de Giambattista Nolli, el rastreo de apuntes artísticos y libros de hace tres siglos gracias a las nuevas tecnologías y el tesón de Raquel Gallego permitirán a esta investigadora leonesa seguir los pasos que dio el genial pintor Francisco de Goya por tierras italianas de 1769 a 1771.

La investigadora leonesa Raquel Gallego vive en Florencia, cerca de los jardines de Boboli (al fondo el Duomo). Rastreará los pasos de Francisco de Goya por Italia.
Antes del viaje a Italia, Francisco de Goya era un desconocido. Tras esa peregrinación, que le permitió entrar en contacto con un mundo cosmopolita y efervescente, desplegó todo su genio y complejidad. Por eso seguir las huellas del pintor aragonés por el país de la Dolce Vita puede aportar pistas para entenderle. La tarea, árdua, por tratarse de un desplazamiento en el siglo XVIII, ha recaído en la investigadora leonesa Raquel Gallego, que lleva una década aportando datos a la biografía del irrepetible pintor. Minuciosa e incansable, esta licenciada con premio extraordinario en la Universidad de León y doctora por la Universidad Complutense de Madrid, con máster en Museografía y Museología, se apoya en las nuevas tecnologías para destapar qué hizo, dónde se alojó, qué ciudades recorrió y con quién se codeó el artista. Gallego trabaja con bases de datos de fototecas para buscar obras de arte e identificar lo que dibujaban los artistas de aquella época en sus cuadernos. Recurre a apps y websites que escanearon libros imposibles de encontrar en las bibliotecas de historia del arte. También consulta la información que vuelca a la Red la biblioteca Hertziana de Roma, que posibilita el acceso a libros antiguos y, sobre todo, a guías inéditas de las ciudades hace tres siglos. El mapa de Giambattista Nolli del año 1748, que se ha podido manipular para convertirlo en interactivo, le sirve para situar los lugares en los que trabajaban los artistas, sus talleres, «y sus casas que, previamente, he localizado en los Estados de Ánimas, unos registros que se anotaban en cada una de las 80 parroquias que integraban Roma, custodiados en el Archivio Storico del Vicariato», señala. Raquel Gallego (1973), que ha obtenido la primera beca que recupera la Fundación Goya tras cinco años, fue seleccionada por su rigor científico y el interés del proyecto Francisco de Goya y su paso por el Septentrión de Italia: los viajes, la experiencia artística y sus contactos italianos. «Con bastante probabilidad, Goya asistió a las principales academias públicas y privadas de la ciudad, pero también entró en contacto con los artistas prerrománticos del Norte de Europa, con aquellos que formaban parte del círculo del pintor suizo Johann Heinrich Füssli, lo que le hizo reflexionar sobre cuestiones como la violencia, las catástrofes, el sueño o el erotismo». Cree que la capacidad de Goya para estar en un ámbito oficial y ser crítico nace ahí y se amplifica al volver a España, donde llegó a ser pintor del rey y, al mismo tiempo, expresó su disconformidad con aspectos de la realidad del país en grabados y dibujos como la serie Los desastres de la guerra , que analiza la sinrazón de la contienda.