Diario de León

INNOVA

El señor de los vientos

Dirige un reducido grupo con el que Iberdrola diseña los parques eólicos más avanzados del mundo. El trabajo de Daniel Paredes y su equipo permitirá a la compañía la máxima rentabilidad de la producción energética por viento, la gran apuesta sostenible del futuro.

Daniel Paredes Beato dirige el equipo de Análisis y Mejoras de Iberdrola Renovables.

Daniel Paredes Beato dirige el equipo de Análisis y Mejoras de Iberdrola Renovables.

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SUSANA VERGARA PEDREIRA | LEÓN
León

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Es la gran apuesta de Iberdrola: el viento. Al frente de su equipo de ingenieros, físicos, meteorólogos y climatólogos que utilizan la tecnología más avanzada para diseñar los parques eólicos más eficientes del mundo está Daniel Paredes Beato. Dirige un grupo técnico de apenas 30 personas que están en la vanguardia de la investigación de la energía eólica. Una división avanzada que utiliza las técnicas de cálculo de la nueva generación de supercomputadores para encontrar el punto de mayor rendimiento del viento. Quizá sea un puñado de metros en un mismo terreno, pero esa distancia es un dato fundamental para rentabilizar al máximo una costosa tecnología que es, junto a la energía solar, una apuesta sostenible para la producción energética mundial. El 22 de febrero, Dinamarca funcionó durante 24 horas casi sólo con energía eólica: el 95,8% de su consumo eléctrico fue de sus modernos molinos de viento. El 21 de marzo, Alemania lo hizo con un 53%.

A Daniel Paredes, que dirige el área de Recursos Energéticos de Iberdrola Renovables, le llevó hasta el viento sus estudios de física de la atmósfera y su preocupación por el cambio climático, que dominaba ya todas las tertulias y gran parte de los estudios cuando él estaba en la universidad.

Ahora, junto al Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación, uno de los super ordenadores más potentes del mundo, busca el punto exacto en el que el rendimiento de los molinos de viento es mayor para colocar los aerogeneradores en los lugares «con mayor producción energética potencial». Es el último hito de la carrera eólica. Tecnología e I+D+i para lo que Iberdrola denomina «reducción de la incertidumbre» y, por tanto, la minimización del riesgo de la inversión en el diseño de proyectos eólicos complejos.

Saber dónde y cuándo instalarlos es su misión. Una decisión que depende de una cascada de parámetros con los que se estima la producción del parque para asegurar su eficiencia. Los técnicas de supercomputación permiten agilizar esos cálculos, hacerlos más precisos, optimizar el diseño del parque eólico y maximizar la producción de la energía. Los modelos actuales tienen una limitación fundamental: el tiempo de cálculo. El proyecto de Iberdrola solventa esta dificultad: el super computador realiza en tiempo récord las ecuaciones más complejas.

Paredes se conoce los vientos por su nombre. Es la manera en la que los hombre han bautizado el movimiento en masa del aire de la atmósfera desde que Plinio el Viejo esbozó la rosa de los vientos y el mallorquín Ramón Llull cerró el círculo que tiene marcados alrededor los rumbos en que se divide la circunferencia del horizonte. Vientos que son del Norte o el Sur, vientos del Este o el Oeste que han marcado la vida de los hombres, su progreso, su economía y, a menudo, sus desastres. Tal vez por eso, por su impacto, se llaman de decenas de maneras. A Paredes le gusta, sobre todo, la Tramontana, el viento frío y turbulento del norte que le recuerda a su infancia y el cielo despejado con su reflejo del color azul intenso, o el Chinook, vientos cálidos y secos que calientan las laderas orientales de las Montañas Rocosas en Norteamérica, donde Iberdrola tiene fuertes inversiones eólicas junto a México, Brasil y el Reino Unido.

Jamás se ha subido a un aerogenerador, no ha escalado los 120 metros de altura que pueden llegar a medir, no se ha asomado nunca al lugar en el que el viento comienza a transformarse en energía y sopla hasta a 90 kilómetros por hora. Se necesita una formación especializada y un equipo de seguridad para llegar hasta el rotor de un molino de viento, como si se saliera desde el piso 30 de un rascacielos. Él, que lo ve en el ordenador, anticipa que llegarán a medir más que la torre Eiffel y superarán con facilidad sus 300 metros de altura. Más aún en el mar.

Del trabajo de Daniel Paredes y su equipo, junto a las ecuaciones del super computador del Barcelona, dependen las inversiones de Iberdrola en energías renovables. Se trata de evitar una colocación errónea de una turbina, un lugar que a priori perecía idóneo y que la práctica ha demostrado que no lo es, con la merma de rendimiento económico de esa pala. Es la gran aportación al desarrollo tecnológico de la energía eólica y la apuesta de Iberdrola para seguir liderando el sector. Permitirá a la compañía construir nuevas instalaciones eólicas con mayor garantía y menor inversión.

Iberdrola ya ha utilizado estas técnicas en la construcción de su parque eólico de Pier II, en México, la prueba práctica de que su apuesta de futuro es acertada. Vuela con el viento.

Estudio por ordenador de un parque eólico y sus puntos de mayor eficiencia. IBERDROLA

Parque eólico en El Andévalo, en Huelva. IBERDROLA

El Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación. IBERDROLA

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