ingeniería. la caja que cuida a los enfermos
un dispositivo leonés para camas que vigila la salud del paciente, elegido por el programa think big de la fundación telefónica. Hibed pretende ser un equipo médico de fácil manejo, barato y adaptable a cualquier cama y paciente que vigila las 24 horas E s una caja, pequeña y roja, pero encierra toda la tecnología para conocer el estado de un enfermo, colocándola en su cama. El ingenio es obra de una joven leonesa que vio cómo su madre estuvo en vela durante casi seis años por atender en casa a su abuela y que se empeñó en hacer más liviana la tarea del cuidador

El ritmo respiratorio y cardiaco del paciente se puede monitorizar con HiBed.
El dispositivo que ha inventado la leonesa Elena Hidalgo nació de la necesidad. Como ella misma explica, hace algunos años su abuela empezó a olvidar. «Poco a poco dejó de ser ella, dejó de conocernos, dejó de hablar, hasta quedar postrada en una cama». Los padres de esta ingeniera industrial especializada en Automática y Sistemas tomaron la decisión de atenderla en su propia casa y, de repente, se toparon «con un gran número de dificultades a las que hacer frente. No recuerdo que mi madre durmiese durante los seis años que duró la enfermedad de mi abuela una noche seguida». Buscando soluciones, ideó HiBed. La tecnología había evolucionado, la digitalización y el internet de las cosas comenzaban a ser un hecho, aunque los medios empleados para cuidar a los enfermos dependientes no habían mejorado al mismo ritmo. Hidalgo se dio cuenta de que muchos familiares seguían en vela preocupados por dormirse en caso de emergencia. Para tranquilidad de esas personas, el dispositivo que ha creado es capaz de vigilar al paciente las 24 horas del día. Su fin es facilitar la labor de los cuidadores, ya sean los profesionales de los centros hospitalarios y residencias de geriatría o los propios familiares en sus hogares. El equipo es de bajo coste y de fácil instalación con un diseño acoplable a cualquier tipo de cama, ya sea de un hospital o de un hogar. «Entiendo que no hay dos pacientes iguales, por ello he diseñado el módulo de HiBed con una serie de conectores que permitan que funcionen los sensores que cada enfermo vaya a necesitar. Esos sensores envían la información a una interfaz gráfica que permite de un simple vistazo comprender el estado del enfermo», señala. De hecho, dispone de una serie de alarmas visuales ante paros cardíacos, respiratorios o caídas para actuar con mayor rapidez si se produce una emergencia y que la respuesta sea más eficaz. También incorpora un avisador que indica cuándo deben cambiarse las sábanas si éstas están húmedas por exceso de sudoración o secreciones. Como la información es clave para el diagnóstico y el control del paciente, Hidalgo habilitó un registro automático y continuo de todas las variables fundamentales (ritmo cardíaco, respiratorio, temperatura corporal...) que pasan a formar parte de un historial electrónico que puede ser consultado por el familiar y el médico de cabecera desde un ordenador, una tablet o un smartphone. «HiBed surge para ayudar a las personas inspirándome en mi propia experiencia, pues considero que la mejor medicina para el enfermo es el diálogo con su médico y el contacto con los que más le quieren. Mi aspiración es poder automatizar actividades sencillas y rutinarias para dejar tiempo para lo que realmente importa, ellos», asegura. Su primera intención fue construir una cama inteligente, pero se dio cuenta que era más sencillo diseñar una cajita con la tecnología de control de la salud del paciente que se sumara a la cama. «De momento es cuadrada y pequeña, pero se puede fabricar más plana, del color que uno desee y con más sensores, gracias a que aplico la tecnología Desing Thinking que integra las preferencias de los futuros usuarios», apunta. También debe concretar si el torrente de información que capten los sensores se canaliza a través de wifi, bluetooth u otro sistema, y dónde se conectan los sensores al paciente. «El objetivo es que el enfermo esté cómodo, que pueda quedarse en casa en lugar de en un hospital o una residencia, pero con la tranquilidad de ser sometido a un seguimiento médico continuado y de que esa información llega tanto a su médico, que puede tomar decisiones, como a sus familiares, aunque éstos hayan salido a trabajar o a hacer recados». En 2014 presentó el proyecto, lo patentó en junio de 2015 y se animó con los premios de prototipos de la Universidad leonesa y de mejor idea empresarial de la iniciativa Campus Emprende de Castilla y León (segundo puesto). El siguiente espaldarazo le llegó al ser seleccionada por la Fundación Telefónica en diciembre de 2016 para el programa de jóvenes emprendedores Think Big, que le ha permitido recibir formación durante medio año y financiación. De los 33 proyectos finalistas, pasaron a la segunda fase su HiBed y el dispositivo barato que entiende a las plantas y les da lo que necesitan para que el cultivo sea más eficaz de los también leoneses LegioAgro. Resolver los problemas de agua, ese líquido imprescindible para el Planeta, fue la idea que sirvió de pegamento a este grupo de economistas, informáticos y expertos en agricultura y relaciones internacionales, para configurar la empresa de base tecnológica. Nació entre las aulas de la Facultad de Económicas de la Universidad de León (ULE) y hoy desarrolla su actividad en el sector agrícola con el reto de hacer un mundo mejor aplicando inteligencia artificial a los cultivos para que las plantas ‘pidan’ lo que necesitan para crecer a los agricultores y estos profesionales las entiendan. Se trata de un nuevo diálogo entre la naturaleza y el hombre que favorecerá el desarrollo de explotaciones más rentables y eficaces, lo que aportará más y mejor ‘comida’. «Estamos comprometidos con el medio ambiente, pero no buscamos únicamente el beneficio económico, sino hacer del mundo un lugar mejor», reconocen Mario Allende (economista), Tino Delgado (empresario), Sergio Chamorro (agricultor), Miguel Andrés (ingeniero informático) y Matthew García (experto en relaciones internacionales). Impulsan Osiris, un sistema para el campo y los agricultores con control del tiempo, análisis de tierra, cálculo de humedad y recomendaciones de riego. Con su actual App, a partir de una serie de parámetros recogidos por sensores propios y externos, y con un algoritmo, calculan la cantidad que el pívot o los aspersores del sistema de riego automatizado deben verter ese día en la finca. El proyecto se basa en una interconexión digital de las plantas con sus dueños. Elena Hidalgo y LegioAgro aspiran a trabajar en proyectos de ingeniería que sean innovadores y útiles para la sociedad y para mejorar la vida de las personas. Cambiarán el mundo.