I+D+i. Mutantes por la tecnología
Una chaleco que atrapa el aire y funciona como una branquia artificial convertirá a los seres humanos en anfibios. E l sistema Amphibio, diseñado por Jun Kamei, consta de una mascarilla para respirar conectada a unos tubos aplanados con crestas que se colocan alrededor del cuello y el torso, hechos de un material elástico, que es poroso pero repele los líquidos.

En estos tiempo en que las películas y los videojuegos imaginan o anticipan un mundo poblado de seres humanos mutantes o dotados de topo tipo de superpoderes, la tecnología podría ayudar a dotarnos, a corto plazo, de unas capacidades extraordinarias que a la evolución natural le llevaría millones de años conseguir. Un imaginativo ejemplo de esta tendencia es el diseño de una prenda que se coloca alrededor del cuello y funciona como las branquias de los peces, que permitirá a sus usuarios pasar un lapso prolongado bajo el agua, ayudándoles a adaptarse a un futuro mundo en el que buena la humanidad viviría cerca de entornos acuáticos debido al cambio climático.
Los diseñadores de esta prenda proponen una visión más optimista de ese futuro, donde los seres humanos podrían vivir de manera anfibia gracias a esta tecnología, y realizar una inmersión turística para ver una iglesia o las calles de una ciudad sumergida y llena de vida marina, frente a la visión catastrofista de un mundo inundado por elevación del nivel de los mares.
Amphibio se llama este dispositivo impreso en 3D, formado por una mascarilla respiratoria conectada a un fuelle que se coloca sobre el torso. Es el último exponente de las tecnologías para un nuevo ser humano, capaz de adaptarse a los cambios o situaciones adversas haciéndolas frente por medio de capacidades inéditas o aumentadas, añadidas a su organismo.
EN LA NUEVA ATLÁNTIDA
Este dispositivo ‘weareable” (ponible) que permitirá respirar bajo el agua de modo similar a los anfibios, ha sido diseñado para un futuro hipotético en el que proporcionar comodidad diaria a quienes pasarán tiempo en el agua, según su creador el diseñador Jun Kamei (www.junkamei.com) .
«Es una innovación para el año 2100, cuando se prevé un aumento de la temperatura de 3,2 grados centígrados, que provocará una elevación del nivel del mar, afectando a un grupo entre medio millón a 3.000 millones de personas, quedando sumergidas algunas megaciudades situadas en las zonas costeras», según Kamei, un científico de materiales cuyos diseños de productos se inspiran en la naturaleza.
«Estaba viendo cómo el calentamiento global cambiará el futuro de nuestro entorno urbano y me interesaron profundamente las cifras del aumento del nivel del agua», señala Kamei.
Este experto ha diseñado Amphibio en el Royal College of Art, en Londres, Reino Unido (www.rca.ac.uk) en colaboración con el RCA-IIS Tokyo Design Lab (www.designlab.ac), en Tokio, dentro de una iniciativa de colaboración internacional en la que participa también el Instituto de Ciencia Industrial de la Universidad de Tokio (www.u-tokyo.ac.jp/en/).
El sistema está fabricado de un material especial que es a la vez, hidrófobo (que repele los líquidos) y poroso, y que tiene la capacidad de permitir la respiración subacuática al captar o atrapar el oxígeno presente en el agua y, por otra parte, disipar el dióxido de carbono (CO2) que se acumula en el sistema al funcionar.
Aunque el prototipo actual no produce suficiente oxígeno para mantener la respiración humana, es capaz de extraer con éxito el oxígeno del agua y liberar CO2 nuevamente, lo que significa que tiene el potencial de ser utilizado para respirar, informa la publicación especializada en diseño ‘dezeen’.
La tecnología de Amphibio se inspira en los insectos de buceo acuático que sobreviven bajo el agua gracias a que disponen de una fina capa de aire atrapada bajo la superficie de la piel que es altamente hidrófoba, funcionan como unas agallas o branquias que posibilitan el intercambio de gases, explica Jun Kamei.
El material hidrófobo utilizado en el desarrollo de Amphibio puede ser conformado con formas complejas utilizando la tecnología de fabricación aditiva mediante impresión 3D. El siguiente paso que prevé dar Kamei consiste en probar la capacidad de la prenda anfibia de soportar la respiración subacuática a escala humana, para lo cual se requerirá una agalla de mayores dimensiones que la del prototipo actual.
Las branquias se colocan como un babero o chaleco alrededor del cuello y se componen de tres collares tubulares huecos y aplanados, impresos en 3D, que tienen múltiples compartimentos que afloran en forma de crestas en su superficie. Estos collares huecos, flexibles y resistentes al agua, están hechos de un compuesto que combina un material hidrófobo, un elastómero (material no metálico y elástico).