La fuerza de la ingeniería
UNO DE CADA TRES. Casi el 30% de los alumnos que se gradúa en la Universidad de León lo hace en la rama de las Stem, principalmente ingenieros, a los que se suman también los biólogos y biotecnólogos y expertos en derecho y ciberseguridad.

Un diseño robótico realizado en la Escuela de Ingenierías.
Uno de cada tres alumnos que se titula en la Universidad de León lo hace en alguno de los grados enmarcados en las STEM: Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (por sus siglas en inglés). De hecho, en el último informe de la Fundación Conocimiento y Desarrollo se destaca que el índice de especialización de León, que se mide por el número de alumnos matriculados, es del 136% en la rama de ingenierías, la más alta de la institución leonesa.
La actual demanda de profesionales, cada más especializados y más técnicos, obliga a los jóvenes actuales a desarrollar perfiles muy cualificados y especializados, pero con un marcado carácter transversal para poder desempeñar funciones complejas, frente a los actuales trabajos sin cualificación. El mercado cada vez demanda más ingenieros, más biotecnólogos y más expertos en cibserseguridad, no sólo informáticos, y en León prueba de esto último es el Incibe, desde donde se trabaja estrechamente con la institución académica que también, a través de un máster, ofrece expertos en ciberseguridad y derecho. Todo un avance de cara a los cambios del mercado y la sociedad que ahora se enfrenta a nuevos delitos cometidos a través de la gran red de Internet.
Frente a la especialización de la Universidad de León aún está la diferencia marcada por quién decide matricularse en estas carreras que según los últimos informes tendrán mejores salidas laborales y profesionales. Aún, el 27% del alumnado de los grados técnicos en León son mujeres, mientras que en las vinculadas con la rama de ciencias de la salud este porcentaje se dispara al 76,3%. El dato es más evidente aún en La Escuela de Ingenierías Industriales, Informática y Aeroespacial donde el 80% de los estudiantes son chicos. La brecha de género es así patente desde la base de la formación y por eso cada vez hay más programas para incentivar a las chicas a que se formen en carreras más técnicas y en el marco de las conocidas como las STEM. Estos programas empiezan en León desde los institutos y es la propia Conferencia de Rectores de Universidades Españolas la que también anima a dar el salto.