Pulso berciano al poder chino
RICA EN RAREZAS. El mundo financiero tiembla por el pulso China-EE UU, que ahora se concentra en las tierras raras y pone en jaque a la industria tecnológica (y sus cotizaciones). En El Bierzo se sitúa uno de los puntos en los que la UE pretende encontrar abastecimiento.

Las escombreras del carbón y las cenizas de las térmicas de León forman parte de la base de datos de tierras raras de la UE.
El Bierzo tiene tierras raras. Y las ha despreciado durante más de un siglo en las escombreras del carbón. Antes no despertaban interés pero hoy el mundo se pelea por ellas. León se prepara para recuperarlas y ponerlas en valor, mientras los inversores internacionales buscan nuevos puntos donde abastecerse de estos materiales, críticos para el desarrollo de la industria tecnológica y que están presentes en el día a día de todos.
Seguramente a la mayor parte de los ciudadanos no les suenen, pero el mundo vive pendiente de estos elementos químicos. Escandio, itrio, lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio, lutecio. Y de otros materiales sin los que hoy no habría teléfonos móviles, pantallas, catalizadores de coches, motorizaciones de vehículos,... Ni la potente industria de la guerra sería lo mismo.
Los minerales raros se han convertido en el arma comercial del momento, Sus características magnéticas y electroquímicas les hacen claves para la industria tecnológica; y alrededor del 90% de los que se comercializan en el mundo proceden de China. La amenaza de bloqueo de este país a la industria norteamericana está haciendo temblar en bolsa a los gigantes tecnológicos. Y también ha disparado el interés de los grandes inversores por buscar otros proveedores de estas materias, para limitar la dependencia de China.
Precisamente rescatar ese tipo de materiales es uno de los grandes proyectos que prepara el Centro Internacional de Materiales Avanzados y Materias Primas (Icamcyl), con sede en el Parque Tecnológico de León, para ubicar en El Bierzo. La producción que se logre no será enorme, pero los precios que se pagan por estos productos son elevadísimos. Y, en cualquier caso, en su mayor parte se hayan abandonados en las escombreras heredadas de la ya extinta industria del carbón, así como en la ceniza de las agonizantes centrales térmicas.
El proyecto berciano se incluye dentro de las alianzas estratégicas de futuro que defiende la Unión Europea, en las que Icamcyl crece en protagonismo. Su director general, Santiago Cuesta, explica que la UE lanzó la Alianza Europea de Materias Primas Críticas y la Comunidad de Innovación y Conocimiento de las Materias Primas, y en ambas participa la institución empresarial creada en León hace un año.
«Icamcyl trabaja en el grupo que desarrolla materiales avanzados que tratan de sustituir a esas materias primas críticas y a las tierras raras en la industria tecnológica. Nuestro proyecto más importante se ubica en El Bierzo, y trata de encontrar en el territorio local nuevos yacimientos de estas tierras raras». El proyecto está financiado por el Instituto de Competitividad Empresarial y se denomina ValueCyl. «Castilla y León tiene una enorme historia minera, que ha generado grandes escombreras donde podría haber materiales críticos interesantes para la industria tecnológica».
Por eso el centro está creando una base de datos investigando esas colas mineras, tomando muestras y «sincronizando la información con una base de datos a nivel mundial, que está financiada por la UE y que pretende recoger toda la información sobre las materias primas estratégicas. En concreto, sobre las tierras raras, para conocer dónde puede haber reservas con las que proteger a la industria tecnológica europea de las tensiones provocadas por China.
Además de la localización de los posibles yacimientos (que incluye también analizar las explotaciones de carbón para comprobar en qué capas o lugares pueden encontrarse más minerales críticos) el proyecto del Bierzo pasa por la construcción de centros de procesado industrial y de recuperación de minerales de las escombreras. Que, una vez montados a escala industrial, no sólo atenderían las colas mineras leonesas, sino que analizarían el negocio de traer residuos de otros países para ser procesados en León. La tecnología ya está desarrollándose en Estados Unidos, que lleva tres años investigando sus escombreras de carbón. Se trata de recuperar hasta la más pequeña cantidad de materia crítica.