Sensores para mejorar la aplicación
Tras la administración de una dosis única de un comprimido oral del analgésico, los electrodos ubicados en la superficie del dispositivo logran detectarlo de manera rápida y no invasiva en una pequeña muestra de saliva humana. Sucede que el paracetamol presente en la secreción es oxidado por los sensores y produce una corriente eléctrica. «Se trata de un protocolo prometedor para observar y ajustar las fluctuaciones interindividuales en la absorción y en las respuestas del paracetamol», dicen los investigadores de este proceso.