Programa Stem Talent Girl
Talento científico leonés con nombre de mujer
La leonesa María García es una de las 7.000 participantes que se han formado a través del programa Stem Talent Girl, organizado por la Fundación Asti y la Junta de Castilla y León, que busca fomentar las vocaciones científico-tecnológicas en niñas y jóvenes

La leonesa María García es una de las participantes en el programa Stem Talent Girl.
La ciencia no tiene género y cada vez más mujeres son referentes en el campo. Año tras año las niñas deciden embarcarse en carreras científicas con el deseo de poder contribuir a la sociedad desde el ámbito científico.
Programas como Stem Talent Girl de la Fundación Asti han sido claves en este proceso. Este proyecto educativo innovador de alto impacto busca atraer, desarrollar y estimular el talento científico-tecnológico de las niñas y jóvenes de ESO, Bachillerato y universidad. El objetivo es descubrir las Stem (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) para acompañar a las participantes en sus pasos educativos y laborales y formar a las futuras niñas en profesiones de alta demanda de la mano de mujeres referentes en sus campos.
María García es una de las participantes que lleva vinculada al programa desde que cursaba tercero de la ESO. Actualmente, la leonesa está estudiando segundo de Ingeniería Aeroespacial en la Universidad de León y conoció el programa en segundo de la ESO, un año antes de se pudiera apuntar, gracias a una compañera de unas Olimpiadas Matemáticas en Soria.
Aunque la inscripción dura un año, el programa busca acompañar a las alumnas a lo largo de toda su trayectoria académica. Stem Talent Girl comienza en primero de la ESO y cuenta con varias fases. Durante los años de secundaria, el programa enseña a las niñas diferentes campos de estudios como biología, matemáticas o ciencias. Estas actividades se engloban dentro de ‘Science for her’. En bachillerato, el programa, llamado en esa fase ‘Mentor Women’, da la posibilidad de elegir a una mentora con la que poder hacer un proyecto de investigación y conocer de primera mano cómo es su profesión. Por último, la fase ‘Real World’ ya en la etapa universitaria se adentra de lleno en la vida laboral. El programa ofrece asesoramiento para aprender cómo hacer un currículum o claves para superar una entrevista satisfactoriamente. Además, al momento de superar el 50% de los créditos, las participantes podrán optar a prácticas profesionales.
Durante su paso por el programa, la leonesa reconoce haber tenido «la suerte de haber conocido a diversas mentoras» con las que ha podido hacer diversos estudios. «Realicé en primero de bachiller un proyecto de investigación sobre cómo podrían impactar los cohetes en caso de que sufrieran una avería o tuvieran un contratiempo, cuyo nombre técnico es IIP (Instantaneous impact point). En segundo de bachiller, pude conocer a otra mentora que es profesora en la Universidad de León y como anécdota decir que me acabó dando clase en primero de carrera. Con ella hice un proyecto de investigación sobre las celdas de hidrógeno para estudiar su posible implementación en coches para crear energía limpia. En primero de carrera, el trabajo estaba ya más enfocado en la aviación, ya que había comenzado el grado en Ingeniería Aeroespacial y estuve con una profesora de la Universidad Carlos III con la que hice un proyecto sobre cómo optimizar las rutas de los aviones para que contaminen lo menos posible y emitir el mínimo dióxido de carbono a la atmósfera. Por último, hace relativamente poco estuve defendiendo mi último proyecto de investigación que hice con una trabajadora de la empresa ITL Aero. Este consistía en un prototipo de un motor de cohete de combustible sólido y el objetivo es usarlo para cohetería amateur para propulsar un cohete. Hice el dimensionado del motor y la idea es destinarlo al Grupo de Cohetería de la Universidad de León del que formo parte desde el inicio de mi carrera. Nuestro propósito es llegar a competir a nivel nacional e internacional», cuenta García.
La leonesa recomendaría «sin ninguna duda» participar en programas como Stem Talent Girl
El grupo lanzó a más de 500 metros de altura el cohete León 1 en el Campo de Maniobras El Teleno del Ejército de Tierra y ahora aspiran a conseguir los 3.000 metros con su próximo lanzamiento a finales del año 2025, el cohete León 2.
Entre los momentos que más le marcaron, María García destaca una charla a cargo de una ingeniera espacial de la Universidad de León sobre su trabajo en 2020. «Desde ese momento me di cuenta de que me llamaba la atención los satélites, aunque me interesaban también más cosas como la física, las matemáticas…». Por ello, resalta que uno de los puntos fuertes del programa es ayudar a descubrir «lo que más te gusta» y así trazar tu camino profesional.
«Al final, este programa ha sido un impulso para mí por todas las oportunidades que te ofrece y todas las ramas que te enseña. Yo creo que lo que necesitan las chicas es poder acceder a esa información para conocer todo lo que pueden hacer, tener referentes y ver a pioneras con las que puedan inspirarse e impulsarse para desarrollar su carrera», expone García.
Por ello, la leonesa recomendaría «sin ninguna duda» participar en programas como Stem Talent, ya que «es una oportunidad gratuita que se te pone encima de la mesa». «Puedes sacar muchísimas experiencias positivas de él y también amistades de chicas con los mismos intereses y hacer networking. He conocido a muchas compañeras de León en el programa. Una de ellas coincide conmigo en el Grupo de Cohetería de la Universidad. Además, es muy bonito hacer de mentora a las más pequeñas que están ahora en tercero y no saben qué estudiar, y apoyarnos entre todos», detalla.
En la edición de 2025, ciento cincuenta y siete alumnas leonesas han formado parte este año de este programa pionero.

María García, participante del programa Stem Talent Girl, fue una de las finalistas a mejor proyecto en 2024.
Referentes femeninas
El hecho de poder conocer perfiles de mujeres que son influyentes en su campo es una de las grandes ventajas. Si bien la leonesa explica que tiene «muchísimo cariño» a todas sus mentoras y guarda su contacto a día de hoy, quiere destacar a Covadonga Palencia Coto. «Ella es profesora en la Universidad de León y fue la que me dio el último empujón para estudiar Ingeniería Aeroespacial y luego también estuve con ella en Expociencia. Además, quiero destacar a mi última mentora porque ahora tengo que decidir la especialidad de la carrera y ver si me quiero decantar por motores o naves y ella, que se dedica a motores, me ha estado aconsejando», recuerda.
En el ámbito profesional, aunque no quiere «cerrar ninguna puerta», la alumna aspira a dedicarse al sector del espacio en ámbitos como los satélites o los combustibles. Un campo en pleno crecimiento en la provincia y que «se está fomentando desde el departamento de aeroespacial de la Universidad». «Se están realizando muchos proyectos de este sector y también contamos con muchas empresas. Yo creo que tiene mucho futuro y hay capacidad de crecimiento», detalla García.
«Yo creo que lo que necesitan las chicas es acceder a esa información para conocer todo lo que pueden hacer»
Aunque considera que «se han podido superar muchos retos» para reducir la brecha de género en la ciencia, recalca que «siempre quedan cosas por cumplir». «Yo estudiando Ingeniería Aeroespacial nunca me he encontrado con problemas ni con compañeros o profesores, ni situaciones en las que haya podido sentir que se me discrimina por algún motivo. Sin embargo, siempre queda camino por recorrer y, sobre todo, dar referentes, visibilidad y fomentar la ciencia», concluye María García.
Para el futuro, la leonesa espera «poder devolver todo lo que me ha dado el programa a las futuras generaciones».

Presentación del programa Stem Talent Girl 2025 en León.