La Inteligencia Artificial reinventa la lectura desde Ponferrada
El emprendedor berciano Víctor Rodríguez sitúa al lector en el centro de una plataforma que revoluciona desde los clásicos hasta las nuevas voces literarias

El berciano Víctor Rodríguez en el Museo de la Radio Luis del Olmo en Ponferrada.
Desde Ponferrada un emprendedor busca revolucionar la lectura. Su propuesta basada en Inteligencia Artificial (IA) coloca al lector en el centro de las historias para crear una experiencia inmersiva. «Fantastic Sound Factory es una plataforma de audiolibros interactivos. Esto significa que el usuario puede acceder a la aplicación, consultar una obra en audio y hablar con el narrador utilizando su voz, por lo que se convierte en protagonista. El lector puede escuchar un audiolibro de Sherlock Holmes y tomar decisiones como decidir qué lugares visitar, dónde buscar pistas y con quién hablar. Esto significa que la historia irá cambiando según las decisiones que tomes», explica Víctor Rodríguez, su fundador.
El origen del proyecto se sitúa en su Trabajo Final de Máster de Inteligencia Artificial aplicada al Negocio e Innovación, donde quiso aunar sus conocimientos en Comunicación Audiovisual junto a la Producción y Gestión Audiovisual. Su principal valor diferenciador es su capacidad de interactuar con la historia y la personalización. «A nivel de tecnología hay varias innovaciones. Una de ellas es que los modelos de Inteligencia Artificial que hacen posibles las narraciones están instalados en el móvil de cada usuario. Esto es realmente complejo de hacer, pero permite ofrecer la aplicación a coste cero. Creemos mucho en el poder de la imaginación de cada lector, especialmente los que tienen más dificultades, porque es una herramienta muy constructiva y que sirve como vía de escape. También está en desarrollo una tecnología en la que a partir de un simple texto se convierta en un audiolibro interactivo con diversidad de voces, música y efectos. Esto es realmente innovador y permite alimentar la aplicación con nuevas obras. A los autores les permite convertir su libro en audiolibro y a las editoriales les da una nueva ventana para adaptar contenidos ya existentes. Son tecnologías punteras que ofrecen contenidos gratuitos en el mismo móvil y que permiten competir con grandes empresas», detalla el emprendedor.

'Home' de la web de audiolibros interactivos, Fantastic Sound Factory.
Para facilitar el acceso, la aplicación tiene previsto ofrecer un audiolibro gratuito al mes que se almacenará en la cuenta de los usuarios. Además, se ofertarán otros contenidos bajo pago, siempre con la idea de «mantener una barrera de entrada baja en torno a los tres euros». «La misión es llegar a cualquier persona con independencia de sus recursos porque creemos en el poder de la imaginación, especialmente para aquellas personas que están pasando mal momento para que utilicen su imaginación como vía de escape», aclara Rodríguez.
Precisamente, la imaginación es uno de los puntos que buscan potenciar con las lecturas inmersivas con el objetivo de que «el lector deje de ser espectador y pase a ser protagonista». «Vivimos una era en la que hay mucho contenido, pero principalmente es corto y limita mucho en la capacidad de decisión. Queremos fomentar la interactividad. Esto puede ser importante en áreas como la educación y la pedagogía para contar la historia o enseñar cómo actuar en un caso de bullying para que los niños puedan empatizar y entenderlo. Queremos abrir nuevas vías narrativas. No queremos que sean solo adaptaciones de historias existentes, sino que tengan vida propia. Son estructuras narrativas que hacen que las historias estén en constante cambio. Esto abre muchas posibilidades», detalla el berciano.

La startup del emprendedor Víctor Rodríguez ha entrado en Wolaria.
Con el fin de cumplir sus objetivos, el proyecto cuenta con colaboradores a nivel institucional que ofrecen apoyo en diferentes áreas de la aplicación. Mientras un instituto asociado a diferentes universidades respalda los temas tecnológicos, Scayle apoya en «el afinado de modelos de Inteligencia Artificial». «Cuando creas un motor de IA te requiere ser muy eficiente para funcionar desde un móvil. Estamos haciendo pruebas con el prototipo para encontrar la mejor solución y con estos resultados entrenaremos el prototipo con Scayle. El poder de cómputo que da Scayle nos permitirá alcanzar esa eficiencia necesaria para el funcionamiento del producto», señala el fundador.
A pesar de los buenos pronósticos, el emprendedor es cauteloso. En estas primeras fases, sus objetivos son «encontrar talento, financiar el proyecto, ponerlo en marcha a través de un testeo de la aplicación con los usuarios y, por último, lanzar el producto». Para ello, el emprendedor ha entrado en Wolaria, la aceleradora de empresas de la Junta de Castilla y León gestionada por el Instituto para la Competitividad Empresarial de Castilla y León. «El aprendizaje y el networking que ofrecen es impagable. Entonces solo conseguir eso sin tener que hacer una inversión es muy positivo. Wolaria tiene una tasa de éxito en torno al 80%, por lo que el 80% de empresas que entran a la aceleradora sobreviven a los cinco años. La expectativa cuando accedes es que te preparen para competir a nivel nacional e internacional. Hay muchas startups y pocos fondos al principio. Ellos te seleccionan para competir al más alto nivel como en el South Summit. Hay que trabajar lo más duro posible porque es difícil encontrar el talento y tienes que asumir tú los retos. El siguiente paso es encontrar el talento que sienten las bases de la cultura de la empresa. Otro reto pendiente es mantener el foco porque tu mente se puede distraer con otras cosas y debes ofrecer lo que quiere el usuario», avanza el fundador.
Al igual que otros emprendedores, es consciente de «lo complicado que puede resultar emprender», pero destaca las facilidades que ofrece la Comunidad «por reducir las distancias entre provincias». «No sabría decir si este es el sitio idóneo para emprender porque cada proyecto es muy particular y tiene sus propias necesidades. El éxito también depende de las condiciones existentes. Castilla y León es muy dispersa y la Junta creo que tiene la estrategia acertada para acercarnos a los emprendedores, instituciones, universidades y gente con talento. Creo que es más fácil que nunca establecer esos nodos de colaboración. Un proyecto puede nacer en un sitio en el que el viento no vaya a favor y eso marcará el carácter del proyecto. Creo que es responsabilidad moral materializar una idea y cambia la forma de afrontar los retos», concluye Víctor Rodríguez.