Diario de León

La factura por ahuyentar a los tordos y las palomas en León suma 12.613,24 € al año

- El Ayuntamiento adjudica el contrato para controlar cerca de 72.000 estorninos y 2.000 torcaces

--El plan prorroga la estrategia iniciada en 2016 para minimizar los daños

Bandadas de estorninos en paseo de la Condesa.

Bandadas de estorninos en paseo de la Condesa.ramiro

Álvaro Caballero
León

Creado:

Actualizado:

La factura por ahuyentar a cerca de 72.000 tordos que toman los parques y más de 2.000 palomas que hacen campamento en la ciudad se cierra en 12.613,24 euros anuales. El Ayuntamiento de León acaba de adjudicar el contrato a la empresa Gestión de Fauna SL, que se encargará de los servicios para «reducir o evitar la formación de dormideros en zonas urbanas conflictivas», durante los próximos cuatro años, «sin posibilidad de prórroga».

La encomienda da continuidad a los planes con los que el Ayuntamiento de León decidió, en 2016, encargar ayuda especializada para acabar con las enormes bandadas de estorninos negros, conocidos de manera popular como tordos, que desde 2010 tomaban la ciudad desde septiembre a marzo. Su presencia, delatada por el barullo que generan en la espesura de las arboledas por las noches y en los excrementos depositados sobre el mobiliario urbano, quedó atenuada de manera significativa con las primeras actuaciones, pero los técnicos entienden que «en los últimos años se ha observado en el municipio de León una creciente concentración de aves urbanas, particularmente estorninos y palomas torcaces, que utilizan diversas zonas de la ciudad como lugares de reposo, dormideros o puntos de concentración».

Estos puntos conflictivos se localizan en zonas como el paseo de la Condesa, donde los estorninos han cogido la costumbre de anidar. Aunque se trata del más visible no es el único espacio. Los técnicos municipales apuntan como lugares que tendrá que controlar la empresa encargada del plan los parques de los Reyes y Quevedo, la arboleda de gran porte del paseo del Parque y el entorno del campus universitario de Vegazana. Aunque los pliegos aluden a que la vigilancia abarca a todo el término municipal, tanto para los estorninos como para las palomas torcaces, mientras que las palomas comunes quedan bajo la gestión de los operarios municipales encargados de colocar jaulas para atraparlas en sus campamentos, sobre todo en casas abandonadas o cubiertas de edificaciones.

Los pliegos del contrato especifican que la empresa concesionaria deberá «priorizar técnicas disuasorias y de desplazamiento no letales, conforme a la normativa de protección de fauna silvestre». Entre las mismas se señala la posibilidad de que empleen técnicas de «bioacústica, sonidos de alarma y pirotecnia controlada», además de otras alternativas como el empleo de «láser, dispositivos reflectantes y sistemas disuasorios visuales». No se cierra la opción a que los profesionales de la empresa refuercen sus esfuerzos para ahuyentar a los tordos y palomas torcaces con el «uso de aves rapaces adiestradas como método natural de control y la captura selectiva, cuando esté autorizada por la normativa».

tracking