Diario de León

Volkswagen. Passat, cum laude...

Práctica y rutera, la renovada berlina media-alta de VW cumple con creces «Curso de español para extranjeros»-¦ o viceversa. Si de aniversarios hablamos, medio siglo ya impartiendo «cátedra leonesa» para visitantes, lo del Passat también es «de

La séptima generación del Passat renueva los planteamientos de berlina rutera.

La séptima generación del Passat renueva los planteamientos de berlina rutera.

Publicado por
JAVIER FERNÁNDEZ
León

Creado:

Actualizado:

Séptima generación. Berlina clásica, consumos tecnológicos. Tan «fácil» como eso... sólo que hay que aguantar, como el Passat, un montón de años en catálogo y nada menos que 15 millones de unidades en la cuenta de resultados para poder presumir, como él, de coche fiable y -casi se diría- intemporal.

La séptima entrega del representante medio-alto (más de lo segundo) en los catálogos de Volkswagen, se declina -por empaque y presencia «física»- más como un Phaeton minimalista que un Passat-Passat; lo que, a la postre, también se viene advirtiendo últimamente en las gamas de la mayoría de fabricantes europeos, que suben paulatinamente sus realizaciones cada vez que presentan novedades.

Como hasta la fecha, también ésta nueva entrega del superventas de VW, que sigue ofreciéndose en arquitectura berlina y familiar, ofrece una imagen sin excesivas rupturas estilísticas, lo que tampoco significa que el Passat se haya quedado estéticamente desfasado.

Elegante y discreto, perfectamente reconocible como un auténtico tricuerpo (maletero separado), el renovado Passat mantiene las dimensiones de la generación anterior: 4,77 metros de largo; 1,82 de ancho y 1,47 de alto. Con una batalla de 2,71 metros entre ejes, lo que le sigue confiriendo una generosa habitabilidad interior y un también generoso maletero: 565 litros de capacidad con, lo mejor, rueda de repuesto de tamaño normal, nada de la dichosa galletita que tantos quebraderos de cabeza acaba dando en la práctica.

Es verdad que el interior no ha cambiado tanto, pero también lo es que el fabricante ha puesto manos a la obra en la corrección de la ubicación de ciertos controles, como es el caso de la tecla de accionamiento del freno eléctrico de estacionamiento, situada ahora en posición más cómoda y racional (a la izquierda de la palanca de cambios) o los tiradores en el maletero para abatir más cómodamente los respaldos de los asientos traseros. La llave de contacto sigue mostrándose algo «reacia» -nada que no se solucione con una mínima costumbre-, mientras la postura de conducción resulta perfecta y fácilmente «conseguible» (permítaseme el «barbarismo») en segundos, como el acceso a las plazas traseras, tanto por el generoso ángulo de apertura de las puertas como por el ingenioso rebaje en la base del pilar central.

Consecuencia: el Passat sigue siendo un coche cómodo y accesible.

El frontal, con cuatro listones cromados horizontales, continúa marcando el aire de familia que VW pretende para sus fabricados de mayor empaque, mientras los faros diurnos con tecnología led aportan un plus de tecnológica modernidad; el capó en «V» -herencia Phaeton- y un par de líneas encuadrando la imagen lateral de la carrocería, se convierten en las señas de identidad de la séptima generación de un Passat que tiene en la zaga su -quizá- mayor cambio estético: inserciones cromadas en el paragolpes y tapa del maletero, amén de unos grupos ópticos más envolventes, que invaden buena parte de la tapa del maletero y hasta unos centímetros del lateral de la carrocería.

Consumo minimalista

Volkswagen homologa 4,6 litros de consumo medio (119 g/km de CO 2 ) para los 140 CV del tricilíndrico turbodiésel multiválvulas de rampa común que monta nuestro protagonista, lo que permitirá cubrir en torno a... ¡1.400 kilómetros!, sin visitar el surtidor. Una ganga, incluso si el conductor no se mostrase especialmente cuidadoso con el ahorro, tampoco el gasto subiría más allá de los 5 litros, cifra que se revela como una de las grandes bazas del modelo.

Claro que, como todo tiene su peaje , también aquí lo hay: unas relaciones de cambio/grupo «largas-largas», de forma que la 6ª velocidad se convierte en una de aquellas antañonas superdirecta , con un papel casi exclusivamente reservado a llanear por autopista y también habrá que poner cierta atención en las recuperaciones desde los regímenes más bajos de giro del motor -no excesivamente brillantes, claro-; ningún desdoro, sólo cuestión «de saber» lo que se lleva entre manos porque, en contrapartida, sí que se disfrutará de un motor tan suave como silencioso y carente de vibraciones, muy satisfactorio en recorridos largos y que solamente demandará recurrir con mayor frecuencia al empleo del cambio para circular en la marcha adecuada a cada circunstancia. Nada que no se solucione con unos pocos kilómetros de adaptación.

Por lo demás, no sólo las relaciones de cambio son las responsables del consumo minimalista, también la aplicación de técnicas eco , tan en boga últimamente, tienen mucho que ver: sistema «Start&Stop» de arranque/parada automático en detenciones prolongados, neumáticos de baja resistencia a la rodadura, recarga inteligente de la batería... que se encuadran en la filosofía BlueMotion, que esta versión del Passat monta de serie aunque, conviene recordarlo, tampoco VW lo cataloga como tal pues ya existe una versión específica del Passat con esta denominación, animada por el 1.6 TDI que homologa 109 g/km de CO 2 .

En fin, una muy interesante opción de compra para quien pretenda un «rutero-rutero», con empaque y aspiraciones de segmento superior habida cuenta su generoso equipamiento, su habitabilidad interior y sus compensadas condiciones dinámicas.

tracking