Diez años que confluyen en el nuevo c30
El Concept Car aúna la seguridad con formas más deportivas y elegantes Quince de las soluciones técnicas avanzadas que se encuentran en los modelos actuales de Volvo vieron la luz por vez primera en el SCC, entre ellas los sistemas de alerta y seguridad que sitúan a la marca sueca como líder mundial en este apartado

Ningún otro Concept Car en la historia de Volvo ha significado tanto para el avance tecnológico de la empresa como el SCC (Safety Concept Car). Diez años después de su presentación mundial en 2001 en Detroit el SCC puede estar orgulloso de su fantástica ‘carrera’. Primero porque fue el punto de partida del liderazgo de la compañía en la seguridad activa (15 de las soluciones técnicas avanzadas que se encuentran en los modelos actuales de Volvo vieron la luz por vez primera en el SCC) y en el diseño (el SCC se inspiró en el exitoso modelo C30).
El Volvo SCC es un claro ejemplo del efecto acumulativo de la estrecha cooperación entre los diseñadores y los ingenieros de Volvo Cars. Uno de los objetivos más importantes del grupo del proyecto era demostrar que la posibilidad de combinar una seguridad de primera clase con formas deportivas y elegantes, todo ello en un vehículo relativamente pequeño.
El SCC despertó gran interés en su presentación en el Salón del Automóvil de Detroit hace una década. Apenas un año más tarde comenzó el trabajo de convertir los estudios técnicos presentados en el Volvo SCC en tecnología de seguridad preparada para entrar en producción. En el 2003 Volvo iniciaba el proyecto que daría como resultado la presentación mundial del C30 en París, justo en el 2006. Hoy en día, pasados diez años, 15 de las soluciones se encuentran en la gama de modelos de la marca sueca. Sin embargo, toda regla tiene sus excepciones. Una de las características del SCC que más llamó la atención nunca entró en producción: los montantes transparentes de tipo Torre Eiffel siguieron siendo parte del proyecto C30 pero finalmente dejaron paso a una alternativa convencional debido a cuestiones de resistencia, complejidad de construcción y coste.
Esas mejoras tienen nombre propio como la advertencia de colisión delantera, la información proyectada sobre el parabrisas, la tecnología que controla los vehículos que se encuentran en el ‘punto ciego’, el sistema de advertencia al conductor sobre la salida de carril, el control de velocidad constante, las luces de freno interminentes en los frenazos bruscos, las cámaras de seguridad, el desarrollo de la HMI (interacción hombre-máquina) o la comunicación con el vehículo a través del móvil.