Diario de León

El futuro Exeo se llama IBL

Un prototipo tan cercano a la serie, que podría venderse «tal cual». Aviso para navegantes, inmersa en un ambicioso proceso expansivo, la marca prepara una auténtica ofensiva de novedades para los próximos meses. El IBL, aún en fase de prototipo, se convertirá en una de esas novedades.

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javier fernández
León

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Una «pista»… muy real. Berlina dinámica y deportiva, filosofía que le gusta tanto a Seat que, desde la noche de los tiempos, la marca española ha puesto en práctica profusamente.

Ahora, el concepto IBL, heredero por vía directa de los IBE e IBX y declinado en «Limusina» -de ahí la «L»- podría convertirse en una realidad tan «real», que ya se perfila como el sustituto del actual Exeo.

Así que, estamos ante una pura evolución genética, que el mismísimo creador Alejandro Mesonero Romanos -más evocadores… imposible, sus apellidos- no duda en calificar de «amor a primera vista», por lo que su diseño tiene de intemporal elegancia.

Líneas suaves y rectas, abultados aletines en los pasos de rueda y un cierto aire coupé.

Aunque también el IBL es mucho más que el mero anticipo del futuro Exeo, también le sirve a Seat como «fuente genética» para muchos de los también futuros modelos que engrosarán los catálogos de la marca; la renovación del Toledo entre ellos, que beberá en las fuentes del Skoda Vision D Concept.

Inspirado en los trazos «Arroz Design»: forma de flecha con línea central trazada sobre el capó y en combinación con una parrilla pentagonal, ancha y baja, vista en la silueta del actual Ibiza y que, entre otras cosas, hace hincapié en las entradas latero-frontales de refrigeración enmarcadas por listones cromados, que acaban por acentuar -visualmente- la anchura del coche.

En la zaga, vuelven las aristas, lo que, aún tratándose de una berlina, acaba por conferir un aspecto poderosamente musculado al prototipo IBL. Un remate que se cierra por una paragolpes casi inexistente, remarcado por un listón horizontal cromado, bajo el que se ubica un difusor que, una vez más, remarca al anchura del vehículo.

En el apartado de iluminación, se montan led frontales adaptativos en función del entorno geográfico y las condiciones de conducción. Incluso cada uno de los led traseros asumen funciones específicas.

Inicialmente concebido para cuatro ocupantes, ligero y limpio, el interior adopta materiales de alta calidad, con acabados impecables, a medio camino entre lujo y deportividad.

A destacar su llamativo salpicadero, con una superficie de cristal como recubrimiento del tablero de instrumentos, que se prolonga hasta la mitad del espacio frontal del habitáculo, mientras unas pantallas digitalizadas permiten elegir al conductor las informaciones que más le interesen en cada momento.

En el capítulo mecánico, con la hibridación enchufable por bandera, el IBL tiene tres programas de funcionamiento: «Travel» (viaje relajado), «Sport2» (conducción deportiva) y «Efficiency» (bajos consumos y gran autonomía).

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