El futuro del óvalo
Aires modernistas con apariencia de GT clásico. Ford Evos. Cuatro puertas, cuatro asientos y motor híbrido enchufable. El prototipo Evos anticipa el futuro diseño global que, en clave deportiva, Ford incorporará paulatinamente a sus productos

El Evos marca la pauta estilística para futuros modelos de Ford.
AAdiós Kinetic Design, bienvenido Evos. Con la longitud de un coche del segmento medio y la anchura de un medio-alto, el prototipo Evos acaba manifestando toda la deportividad que la marca del óvalo pretende para sus próximas realizaciones.
Los estilistas de Ford incorporarán paulatinamente las líneas maestras de este espectacular prototipo de conceptual a los catálogos de la marca con el propósito de convertir al Evos en otro concepto global al que tan aficionado está siendo últimamente el óvalo.
Pinceladas de coupé para un cuatro puertas «gaviota» que, curiosamente, parecen sólo dos, habida cuenta la integración de las traseras en las aletas zagueras (todo un guiño a aquel De Tomaso Mangusta que Ford motorizase en los 70).
Con una longitud similar a la de un Focus Sedán (4,50 metros), aunque con algo más de batalla (2,74 entre ejes), unas vías semejantes a las del Mondeo y una anchura total de 1,97 metros, el Evos hace gala de un poderoso aspecto estético por, entre otras cosas, un sobreelevado capó delantero bajo el que se aloja una motorización idéntica a la que montará el futuro C-Max Energi: un híbrido enchufable, con baterías de ión-litio recargables a la red doméstica que propiciará hasta 800 kilómetros de autonomía, disponible en los mercados europeos dentro de un par de años (2013, presumiblemente) y cuya «cartografía-motor» está preparada para ahorrar la mayor energía posible (el motor «sabrá» cuando se aborda una rampa o un descenso, incluso cuando se acerca el coche a una teórica zona de «emisiones cero» para tener «tope de carga» en las baterías…).
Todo eso… y una también «nueva cara»: parrilla frontal trapezoidal, encuadrada por estilizados grupos ópticos y con un óvalo mucho más discreto. Este será, lógicamente, el primer paso a la serie del prototipo Evos. Y no sólo éste primer signo : una innovadora silueta lateral, con perfiles muy marcados y un cuadro de instrumentos de nueva tendencia, en el que se combinan innovadoras tecnologías con detalles tradicionales, formará también parte del renovado «ADN» estilístico de Ford.
Eso, por no hablar de aspectos tan futuristas como que el propio coche adaptará sus prestaciones al estado físico del conductor, «familiarizándose» con sus hábitos, «sugiriendo» posibles rutas en los desplazamientos y hasta «encargándose» de que la cochera se abra y cierre automáticamente… de ficción , en fin; aunque quizá estemos ante una «realidad» más cercana de lo que pensamos.
El futuro… cada vez más cerca.