Redondeo de centenario
Chevrolet
EN-V, pruebas globales. Para abrochar el año de su centenario, Chevrolet lanza el nuevo coche eléctrico Volt, dona un centenar de automóviles a una organización de ayuda a niños necesitados y patrocina la construcción de una escultura en la ciudad natal del fundador Louis Chevrolet. «Al afrontar nuestro segundo siglo de vida —afirma Wayne Brannon, director de Chevrolet Europa— debemos seguir inspirándonos en el lema de Louis Chevrolet: ¡Nunca te rindas!
Chevrolet redondea su año del centenario con la nueva generación del concepto EN-V, que representa la propuesta de General Motors -grupo automovilístico al que pertenece Chevrolet- para satisfacer la creciente demanda de un medio de transporte personal, seguro y sin emisiones, que podría participar en programas piloto de demostración en grandes ciudades de todo el mundo para determinar su adaptación al mundo real.
Acrónimo de «Electric Networked-Vehicle» (vehículo eléctrico enchufable), el EN-V se declina en microutilitario biplaza con motor eléctrico diseñado para hacer frente a los problemas medioambientales y aliviar los atascos de tránsito rodado, así como los problemas de estacionamiento y consumo energético.
Habida cuenta que el año 2030 más del 60% de los 8.000 millones de habitantes que pueblan el planeta vivirán en áreas urbanas, el EN-V podría representar una posible solución para clientes globales -señala Chris Perry, vicepresidente de Chevrolet- que residan en enclaves necesitados de medios de transporte alternativos.
En este sentido, esta última generación del prototipo EN-V añade nuevas funcionalidades como el control climático y la adaptación a la carretera y a las condiciones climatológicas, sin perder la esencia del proyecto; es decir, tamaño y maniobrabilidad.
Vehículo de «emisiones cero», con baterías de iones de litio, la recarga se efectúa en un enchufe doméstico convencional y su autonomía se cifra en 40 kilómetros por cada recarga.
Claro que lo más significativo del EN-V son sus posibilidades de conectividad por la combinación del GPS con innovadoras tecnologías de «comunicación» entre vehículos; de forma que, el EN-V puede conducirse manualmente o de forma totalmente autónoma -sin intervención del conductor-, con lo que este modo de funcionamiento autónomo permite ofrecer movilidad a personas que de otro modo no podrían conducir un vehículo convencional.
Asimismo, las comunicaciones sin cable permiten a los conductores intercomunicarse mediante el sistema de manos libres con amigos o compañeros de trabajo, mientras se desplazan en el vehículo.
También la posibilidad de comunicarse con otros vehículos, y hasta con las infraestructuras viarias, puede hacer que el EN-V reduzca sensiblemente el número de colisiones, que sea más sencillo encontrar un espacio de estacionamiento urbano y hasta reducir las congestiones del tránsito rodado habida cuenta sus posibilidades, basándose en información sobre el tráfico en tiempo real, de seleccionar la ruta más rápida.
Según apuntan responsables de la marca, es muy posible que esta plataforma tecnológica basada en las tecnologías del prototipo EN-V (GPS y comunicaciones globales) pase del modelo de concepto a la cadena de montaje de otros coches de estricta serie.