Skoda, de carreras... históricas

Toda una curiosidad histórica, de la que sólo se fabricaron cuatro unidades datadas en los años cincuenta y que Skoda ha desempolvado para deleite de los aficionados en la prueba clásica «Rallye Silvretta Classic», disputado por enrevesadas carretas alpinas del valle de Montafon.
La rareza, convertida hoy en pieza de museo del patrimonio histórico de la marca checa, es un descapotable de carreras «1100 OHC», dos unidades abiertas y otras dos cerradas se fabricaron entonces, desarrollos por Skoda en 1956 y 1957, como sucesores del «1100 Sport».
En 1958, el piloto checo Miroslav Fousek debutaría con victoria en el circuito de Mladá Boleslav, triunfo al que seguirían otros muchos en diversas competiciones locales de la época.
Con sólo 550 kilos de peso, un auténtico peso pluma que —una vez más— viene a confirmar la regla de oro de las carreras: la relación peso/potencia, el biplaza está propulsado por un pequeño motor de cuatro cilindros en línea (el que montaba el modelo de serie Skoda 440), que cubica 1.089 c.c., alimentado por dos carburadores Weber, rinde 90 CV y alcanza una punta rayana en los 200 por hora… toda una marca para su tiempo.