Alianza BMW y Toyota

Los germanos de BMW y los nipones de Toyota han firmado un compromiso de colaboración tecnológica que influirá en futuros proyectos de ambos fabricantes.
BMW, que lleva años experimentado con materiales ligeros, como la fibra de carbono, e introducirá masivamente en los próximos i3 e i8, ayudará a Toyota en la producción de coches más ligeros.
Es verdad que, hace más de un año, BMW y los franceses de PSA (Peugeot-Citroën) habían firmado un convenio para el desarrollo de vehículos híbridos, acuerdo que finalmente denunciaría el constructor germano tras la entrada de General Motors en el accionariado de PSA, circunstancia que ha llevado a BMW a reforzar los lazos que ya tenía con Toyota (investigación en las baterías de ión-litio y entrega de motores diésel 1.6 y 2.0 litros al fabricante nipón a partir de 2014).
El nuevo acuerdo contempla una mayor implicación en tecnologías futuristas sostenibles: desarrollo de la pila de combustible (una de las dos grandes contribuciones de Toyota), desarrollo de un futuro coche deportivo con tecnología híbrida (componentes básicos compartidos), electrificación de sistemas de propulsión (la segunda contribución de Toyota, con gran implicación de BMW) y, por último, la investigación conjunta de tecnologías de materiales ligeros (Toyota se beneficiaría de la acreditada experiencia de BMW en este campo).
Eso sí, los dos presidentes, Akio Toyoda (Toyota) y Norbert Reithofer (BMW) han dejado bien sentada la «personalidad» de ambas marcas, que no se vería «resentida» con la puesta en práctica del acuerdo de cooperación recientemente firmado.