Apasionante... para apasionados
La sexta generación del Ibiza ya tiene su versión «Racing». Sugestivo diseño y altas prestaciones. Mantiene los 180 CV de la anterior generación, aunque también añade significativas mejoras en prestaciones, consumos y equipamiento. Su tarifa se sitúa en 22.600 euros

El sexto Cupra, del Ibiza, conserva el «ambiente racing» que demandan los incondicionales.
Experto… en sensaciones. Hace casi dos décadas, en 1996, la gama Ibiza bautizaba su primer Cupra; entonces con un motor 2.0 litros de 150 CV que rendía culto a la primera consecución del Campeonato del Mundo de Rallyes en la categoría «2 Litros», cuyo acrónimo procede de «Cup Racing» y que ya ha tomado carta de naturaleza en los catálogos de la marca avalado, en el Ibiza, por otros dos títulos más en años posteriores.
Con estos mimbres, y una evidente aceptación de la filosofía Cupra por parte de un nutrido grupo de incondicionales usuarios, que han visto crecer y madurar el concepto Ibiza Cupra.
A simple vista, podría parecer escasa la treintena de caballos que, en diecisiete años, ha crecido el Ibiza Cupra. Nunca más alejada de la realidad… la apreciación.
Esos «pocos» 30 CV en 17 años, los ha venido declinando el Centro Técnico de Seat en unas maneras dinámicas y en una entrega de potencia, perfectamente acordes, no sólo con la filosofía «utilitaria» del Ibiza también, lo que no es poco, con la filosofía del público —joven, en su mayoría— al que se dirige la realización.
Así que, los ingenieros del Centro habrán pensado, no sin razón, que más valdría ofrecer un producto conducible... sin aspavientos, que un pepino que acabase por poner a prueba la bisoñez del hipotético conductor, convertido en ocasional piloto... sin enjundia alguna.
Con todo, el salto más significativo lo daría el Ibiza Cupra hace poco más de dos años con la sustitución, en 2010, del motor 1.8 (20 válvulas) de 180 CV por el más sofisticado 1.4 TSI que, con idéntica potencia -¡y no es pequeña la cota!-, ofrece innovaciones como la inyección directa de combustible (gasolina), en combinación con el compresor volumétrico y el turbocompresor y, lo más significativo, la unión a la «celebrada» caja de cambios automática secuencial DSG de 7 velocidades, con levas en el volante.
Consecuencia: rebaja de
7,2 a 6,9 segundos en aceleración de cero a cien; misma cota de par, sólo que ahora «entregada» desde las 2.000 vueltas (1.750 en la anterior versión) y una también significativa reducción del consumo medio: de 6,4 a 5,9 litros por cada centenar de kilómetros.
Y ello, sin modificaciones en los desarrollos del cambio/grupo —continúa asegurándose la diversión racing al volante—, ni tampoco se ha bajado la presión de soplado del turbo; lo que sí que se ha optimizado es el mapa electrónico del motor y, también en buena medida, el estudio aerodinámico de un frontal que recibe ahora modificaciones en sus tomas de aire, en la nueva parrilla frontal y en los específicos retrovisores exteriores; así que… nadie podrá decir que no se haya «trabajado» en la modernización del concepto «Cup Racing».
Además, y con respecto a la —«algo» menos deportiva— versión FR, el Cupra rebaja en 5 milímetros la distancia libre al suelo de su carrocería; es decir, una veintena de milímetros menos que la de un Ibiza «normal».
También se ha aumentado en un 15% —siempre hablando del FR— la rigidez de tarado en los muelles (los amortiguadores delanteros son idénticos y específicos Cupra los traseros).
Los frenos no varían sensiblemente, aunque también puede optarse por la opción —valga la redundancia— del equipo de frenos «Seat Sport» (1.035 euros), vestidos en llantas de 17 pulgadas y en neumáticos 215/40.
En el interior, el Ibiza Cupra, hereda el rediseñado salpicadero recientemente estrenado en toda la gama del Ibiza; incluida la nueva radio-CD de intuitivo funcionamiento, y el «Seat Portable System» —opcional en los demás Ibiza—, es decir, una pantalla de 5 pulgadas, táctil y extraíble, para el navegador, el sistema «manos libres» con activación por voz y conexión online.
Los pedales de aluminio perforado, el volante de tres radios, tapizado en cuero y achatado en su polo inferior, además de los asientos específicos, mantienen el ambiente racing de un habitáculo en el que también se respira calidad y buenos ajustes en su terminación.
Por lo demás, ésta sexta entrega del Ibiza Cupra, que monta faros de xenón, en su equipamiento de serie, ofrece también un contenido precio final: 22.600 euros, que pueden incluso rebajarse si el comprador lo financia con la marca.