La joya DS...
Citroën desvela un prototipo SUV para la línea DS . La nueva expresión de la línea DS, combina refinamiento y potencia estética. Citroën lo concibe como un modelo híbrido, que sublima el histórico concepto del mágico «Tiburón».

Refinamiento y potencia. Citroën da un paso más en la trayectoria de su nueva filosofía DS, que rinde culto a las icónicas siglas que dieron origen al mítico «Tiburón» desvelando, en este caso, el futuro SUV híbrido que combina un exclusivista estilismo con el refinamiento y la potencia de las últimas propuestas «Full-hybrid-Plug-in» de la marca.
Diseñado en París, el prototipo Wild Rubis combina las líneas potentes de un SUV con los refinados códigos de la gama DS: 4,7 metros de longitud; 1,95 de anchura y 1,59 de altura; casi tres metros de batalla -2,9 entre ejes- y las llantas de 21 pulgadas acaban por configuran un físico tan sugestivo y musculado como demandan los cánones de uno de los pocos segmentos de mercado que mantiene en «números negros» las expectativas de la mayoría de fabricantes.
Unas generosas dimensiones, las del Wild Rubis, que inspiran «potencia» y «fuerza» y que responden —eso también— a las necesidades de quines buscan un automóvil de gama alta que sea polivalente.
«Rebelde y salvaje» -así lo define el fabricante-, la refinada carrocería del Wild Rubis presenta un exclusivista lateral cromado, con barras en le techo que le aportan un estilo único y entronca con el perfil de la aleta zaguera.
Además, el Wild Rubis sublima nueva identidad frontal inaugurada por Citroën en el concept car «Numero 9»: calandra con tratamiento tridimensional y emblema DS en relieve, así como los faros full led , que acaban por conferirle al Wild Rubis una delantera fuerte, hipnótica y única.
Un inédito sistema de iluminación compuesto por tres módulos móviles, rodeados por intermitentes desplazados sobre la parte inferior y por una «firma luminosa» en forma de diapasón en el propio contorno de la óptica.
El portón trasero integra, en su parte superior, los grupos ópticos; cuya tapa incorpora un cromado que subraya la identidad luminosa del vehículo y crea un efecto de profundidad, merced a un sutil juego óptico-luminoso con la trama DS.
En la parte inferior de la zaga, un cromado enmarca la doble salida de escape.
Cuidado hasta en sus mínimos detalles, el prototipo Wild Rubis conjuga la pura herencia del «Tiburón» de 1955 con le refinamiento de la actual gama DS: trazos distintivos, cromado lateral, detalles esculpidos en el metal y las ya comentadas «firmas luminosas» delantera y trasera.
Tampoco resulta difícil encontrar el espíritu DS en el tallado de materiales nobles, como en el caso de las llantas repujadas, en las que se difumina la trama DS hacia el centro de la rueda.
Incluso la luz trasera está adornada con el emblema DS cromado e insertado en una trama negra almohadillada.
Y el «remate»… carrocería pintada en Rojo Rubí, que varía de tonalidad según la intensidad luminosa que reciba y que viene a redondear la gama cromática del universo DS.