Órdago compacto... salto cualitativo
Precio competitivo, buen equipamiento y calidad de rodadura. Con el 308, Peugeot ha lanzado un órdago al segmento de familiares compactos, los más vendidos en el panorama español y europeo. El fabricante prorroga hasta finales de este mes su oferta especial de lanzamiento. Su tarifa arranca en 13.900 euros.

Relojes sobreelevados y el volante «pequeño».
Bien hecho y mejor equipado. El salto cualitativo, en clave de órdago, que ha lanzado Peugeot al segmento de los compactos, uno de los escalones más activos del mercado europeo en general y español en particular, está convirtiendo al nuevo 308 en el gran referente de su categoría que, sin ni siquiera haber alcanzado su primer mes de vida comercial, supera ya los 1.500 pedidos, lo que supone la mitad de su objetivo comercial previsto por el fabricante para el presente 2013: 3.000 unidades hasta finales de año y 16.000 en año completo, lo que supondría alcanzar el liderato del segmento.
Con estas perspectivas, Peugeot «celebra» estos positivos resultados con el mantenimiento, hasta diciembre, las especiales condiciones de lanzamiento: el Contrato de Mantenimiento durante los 4 años siguientes a la compra del coche, por... 308 euros totales; navegador gratuito en las versiones Active y el techo acristalado panorámico y las lunas traseras sobretintadas en el acabado Allure, el más alto de la nueva gama 308.
Paralelamente, las ajustadas cifras de consumos y emisiones propician que todas las versiones del 308 puedan acogerse —sus compradores— al Plan PIVE, recientemente renovado por la Administración, de ahí sus 13.900 euros como cifra de de salida.
Sólo el nombre se mantiene, y —quizá también— una cierta estética que rompe lo justo —que no es poco— con su antecesor de forma que, en palabras de los responsables de la marca: «el cliente perciba que es un Peugeot»... aunque tan distinto que acaba —acabará— por hacerse con muchos más huecos en el corazón de los incondicionales... y los que comiencen a serlo a partir de ahora, cuando la plataforma MP2 —sobre la que se asienta— se monte en la mitad de los PSA (Peugeot-Citroën) que se vendan en el mundo.
El caso es que, además del nuevo puesto de conducción —adaptada herencia 208—, tan impecable como ergonómico, y trufado con una vuelta de tuerca dinámica por placer de conducción y efectividad medioambiental: rápido (rapidísimo) paso por curva y excelente aplomo en recta, toda una cuadratura del círculo automovilístico ofrecida por el fabricante del león... de Montbeliard que, como en aquellos años del 205, ofrece otro radical cambio —por reafirmación— en sus catálogos. El 308 radicaliza (dicho sea en el mejor de los sentidos) un cambio que, por diseño y calidad, sitúa al nuevo 308 en la pole entre las realizaciones del segmento de militancia.
Diseño, eficacia, calidad y placer de conducción; los cuatro pilares sobre los que Peugeot asienta una, ahora más perfilada, carrocería de cinco puertas, que pierde un par de centímetros de longitud respecto al antecesor (4,25 metros totales) y otros cinco menos en altura, con lo que se desechan los anteriores planteamientos, de inspiración monovolumen, a favor de una estética mucho más moderna y sugestiva: faros perfilados, marcada línea de cintura —ascendente hacía la zaga— y una musculación general en clave deportiva, que le viene de perillas a un coche que, por ende, puede presumir de un cuidado estudio aerodinámico: Cx de 0,28 lo que, como fácilmente puede suponerse, redunda también en beneficio de unas recortadas cifras de consumo.
Por no hablar de un excelente escalonamiento motorístico, en esta primera fase de comercialización, cuya eyección más económica viene dada por el turbodiesel e-HDI de 115 CV que, unido al cambio manual de 6 marchas, homologa un consumo medio inferior a los 4 litros (3,8 para ser exactos) y que, en condiciones normales de uso, nos permitirá cubrir en torno a los 980 kilómetros sin visitar el surtidor.
Aunque también puede elegirse entre otras opciones más potentes: los gasolina THP (turboalimentados) de 125 y 155 CV; además de otros dos pequeños: el tricilíndrico de gasolina 1.2 VTi (82 CV) y el turbodiesel 1.6 HDI de 92 CV. Y para rematar: 420 litros de capacidad de maletero con, eso sí, galleta de emergencia sin coste adicional.
En definitiva, un coche que entra por los ojos con, además, unas excelentes maneras dinámicas y «sensoriales».