Diario de León

Clase... Viaje en «VIP»

Versiones de 6, 7 y 8 plazas con tecnología de Clase S. El monovolumen «grande» de Mercedes, que actualiza la herencia del Viano, hace suya la tecnología de los turismos Clase S. Un lujoso planteamiento viajero que desembarca en los concesionarios españoles con una tarifa a partir de 41.480 euros si se matricula como turismo y desde 39.913 si se hace como vehículo mixto.

Infinidad de configuraciones interiores merced a «sofás» individuales o banquetas corridas para 2 o 3 ocupantes. El puesto de conducción hereda planteamientos de los turismos Clase C y Clase S.

Infinidad de configuraciones interiores merced a «sofás» individuales o banquetas corridas para 2 o 3 ocupantes. El puesto de conducción hereda planteamientos de los turismos Clase C y Clase S.

Publicado por
J. F. ZARDÓN
León

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Panorámica versatilidad. Más cerca de un turismo que de aquellos iniciales «furgonetones», por mucho que se mantenga una evidente estética «cuadradota», el Clase V, que bebe —corregidas y aumentadas— en las fuentes del Viano, hace gala de un interiorismo en cuyo salpicadero se evidencia también la herencia de los turismos Clase C; incluso de aplicaciones tecnológicas de mayor enjundia «made in Clase S»: asistencia al estacionamiento y visión 360º, indicador de fatiga en el conductor, sensores de ángulo muerto, prevención de colisiones por alcance, cambio involuntario de carril, reconocimiento de señales de tráfico o control de velocidad adaptativo; por no hablar del sistema automático de luces de carretera, los faros led con 34 diodos (cinco veces más duraderos que unos de xenón) y, lo más significativo para un vehículo de esta «envergadura»: el avisador de viento lateral.

Con un interior sensiblemente mejorado con respecto a sus antecesores, el nuevo Clase V ofrece tres posibilidades de carrocería: Compacto (4,89 metros de largo), Largo (5,14 metros) y Extralargo (5,37 metros); con posibilidad de hasta 8 plazas, distribuidas en 2+3+3, y más de 1.000 litros de capacidad de maletero.

Puede elegirse entre dos cotas de batalla: 3,20 y 3,43 metros entre ejes, y también entre dos longitudes del voladizo zaguero para adaptar el vehículo a las exigencias personales del comprador: 4,90 metros totales en la versión «compacta» y hasta 5,14 en el Clase V «largo»; ambas con los 1,88 metros de alto que, como fácilmente puede suponerse, propician un habitáculo nada «agobiante» y que —salvo excepciones— tampoco resultará un mayor obstáculo en las cocheras.

En el portón trasero se ofrece la opción «Easy-Pack» de luna practicable y apertura y cierre eléctrico, lo que evitará tener que estacionar siempre con «ese» metro y medio de distancia para poder acceder a la zona de carga (por el generoso ángulo de apertura del portón).

La guinda del nuevo «V» viene dada por una versatilidad, en capacidad de configuración interior, prácticamente ilimitada: asientos individuales «2+2+2» o banquetas corridas para dos o tres ocupantes; en el sentido de la marcha o «a contra», mesa central, reposacabezas, reposabrazos... aunque, eso sí, ya se sabe que nada es absolutamente perfecto y, en caso de querer prescindir ocasionalmente de la tercera fila de asientos... habrá que guardarla «en casa».

En contrapartida, el espacio disponible en todas las plazas es realmente «panorámico» y, a la vez, también es posible equipar el «V» con sendas puertas correderas eléctricas laterales.

El tetracilíndrico bi-turbodiésel de rampa común se enseñorea de la propuesta motorística declina en tres potencias: 136, 163 y 190 CV, unidas a la caja de cambios manual de 6 marchas y, opcionalmente, a la automática 7G-Tronic y 7G-Tronic Plus de —lógicamente— 7 velocidades, «solidarizadas», en éste último caso, con el sistema ECO de arranque/parada automática del motor en detenciones prolongadas (opcional con la caja manual).

Mercedes ha reducido en hasta un 28% el consumo de la actual versión BlueTEC, que homologa 6,0 litros de media por cada centenar de kilómetros (157 g/km de CO2) y ha aplicado tecnologías dinámicas de turismos, como es el caso de la suspensión multibrazo en ambos trenes que, como fáciulmente puede suponerse, equilibran el comportamiento rutero de un vehículo de tan generosas dimensiones como el que nos ocupa.

Incluso puede adoptarse una suspensión deportiva, con 15 milímetros de rebaja en la longitud de los muelles y el tren de rodaje «Agility Control» (de serie en el acabado Avantgarde) que ajusta continua y automáticamente la suspensión a las condiciones de uso y «tipo» de conducción del Clase V.

Por lo demás, el próximo año llegarán versiones de tracción total 4Matic, además de la variante comercial Marco Polo, netamente diferenciada —por «currante»— del lujoso y equipado monovolumen.

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