Diario de León

MOTOR

308 GT. La deportividad… según Peugeot

Dos motorizaciones, dos carrocerías y dos potencias. La llegada de la versión GT, redondea la gama del flamante «Coche del Año en Europa». Una nueva dimensión para el 308, berlina y familiar SW, cuya tarifa, con descuentos promocionales, arranca en 27.750 euros.

Peugeot lanza un órdago al segmento compacto con la nueva versión 308 GT.

Peugeot lanza un órdago al segmento compacto con la nueva versión 308 GT.

Publicado por
JAVIER FERNÁNDEZ
León

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Deportividad… renovada. En escasamente año y medio de vida comercial (16 meses, para ser exactos) el 308 supera las 208.000 unidades matriculadas en los mercados europeos lo que ha resultado ser todo un aliciente para que Peugeot proponga una versión GT que, a la par, se convierte en la supuesta antesala —más que real, en realidad— de un futuro GTi (también hay quien apuesta por R para el «apellido») con nada menos que 270 CV bajó su capó delantero.

De momento, que no es poco, lo que se aloja bajó el capó es un gasolina de 205 CV y un turbodiésel de 180.

Y no sólo… porque la estética del 308 recibe unas exclusivistas pinceladas deportivas: parachoques de nueva factura, el emblemático león campando en la parrilla frontal, llantas de 18 pulgadas (neumáticos Michelin Pilot Sport 3) y doble «embellecedores» de escape.

La iluminación dinámica en los intermitentes delanteros y los faros Full Led aportan otro plus de exclusividad a una realización que puede adquirirse en el nuevo color de carrocería «Azul Magnético», tonalidad que hace alusión a los clásicos deportivos galos de aquellos tiempos cuando los coches de carreras lucían los colores nacionales de cada país.

En el interior, las pinceladas deportivas vienen de la mano de unos asientos más envolventes, el pequeño volante de tres radios tapizado en cuero y achatado en su polo inferior y en una instrumentación en rojo, además de la presentación en la instrumentación de la potencia y el par utilizados, de la presión de sobrealimentación y de las aceleraciones longitudinal y transversal.

Tampoco el león de Montbeliard se ha parado en barras a la horas de ofrecer potencia mecánica, ambas tetracilíndricas multiválvulas, y también ambas turboalimentadas y con inyección directa: el gasolina THP de 205 CV, unido a la caja manual de 6 velocidades, y el diésel BlueHDI de 180 CV, solidario con el cambio automático de 6 marchas. Las dos mecánicas con sistema «Start&Stop» de arranque/parada automática del motor en detenciones prolongadas.

En el primer caso, el gasolina THP, nos encontramos con un motor de lo más suave y agradable de conducir —pilotar… en ocasiones— merced a su alto par (29,1 metros/kilo) y a unos excelentes desarrollos cambio/grupo (quizá se echa en falta un mejor tacto de engranado), lo que se traduce en unas no menos agradables sensaciones al volante y, gracias al «Start&Stop», a lograr un consumo tan contenido como los 5,6 de media por cada centenar de kilómetros («alguno más», claro… si nos «dejamos llevar»).

Unos frenos excepcionalmente potentes, unos tarados específicos de suspensión, además de una rebaja de 7 milímetros en el tren delantero y de 10 en trasero (20% más de rigidez delantera y 10% trasera) pegan materialmente al suelo a nuestro protagonista; por no hablar de la posibilidad de accionar el modo «Driver Sport Pack», que modifica al alza el mapa del motor y el tacto de la dirección, además de colorear el «i-Cockpit», modificar la musicalidad del escape y mostrar la telemetría y las fuerzas G. El maletero ofrece 398 litros de capacidad.

El ESP completamente desconectable aporta otro punto racing (incluso cabría un diferencial autoblocante) a una conducción cómoda y perfectamente utilizable en un amplio abanico de condiciones.

No se engañen… tampoco la versión turbodiésel se queda atrás: los 2.0 litros de cilindrada y los 180 CV del BlueHDI, propician unas prestaciones tan significativas como los 8,4 segundos para acelerar de cero a cien, 220 por hora de punta y, eso también, unos tampoco nada «despreciables» 4,0 litros de media en el consumo por cada centenar de kilómetros.

Tampoco los 33 centímetros suplementarios de la arquitectura familiar SW, ni los 556 litros de maletero, impedirán una conducción dinámica como la de su hermano de cinco puertas por, entre otras cosas, otro abultado par (40,8 metros/kilo) y, consecuentemente, unas excelentes maneras dinámicas. Las levas de cambio en el volante… también contribuyen.

Peugeot basa todas las versiones de la nueva gama GT en el acabado Allure, con lo que se asegura un completo equipamiento y ayudas electrónicas a la conducción, como es el caso de los tres innovadores dispositivos agrupados en el «Driver Asístanse Pack», que funcionan mediante un radar situado en la parte delantera del coche: el regulador de velocidad activo (que puede desconectarse) ajusta, y mantiene, la velocidad en función de la del vehículo que nos precede; la alerta de riesgo de colisión, con indicación visual y sonora, «incita» al conductor a frenar para evitar una colisión, y la frenada automática de emergencia frena, anticipada y automáticamente, el coche para evitar la colisión o reducir sensiblemente sus consecuencias.

Por no hablar de otros sistemas hoy ya más habituales, como el control de ángulo muerto o la ayuda al estacionamiento, tanto en paralelo como en batería.

Quienes prefieran potencias más contenidas, pueden elegir las versiones 308 GT Line, con motor 1.2 PureTech de 130 CV y el HDI de 150 CV.

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