Diario de León

Quadrifoglio Verde. Giulia… al relevo

Nuevo ADN en la leyenda de Alfa Romeo. El ‘Virus Alfa’ ya tiene quien lo ‘reescriba’. El nuevo Giulia, que acaba de desembarcar en los concesionarios, reedita la icónica magia de Arese con la guinda del Quadrifoglio: V6 Biturbo de 510 CV (86.600 euros).

ZARDÓN

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Publicado por
javier fernández
León

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Realizado por especialistas… No intenten imitarlo.

Enseña en la historia del automóvil, el Quadrifoglio Verde, la referencia más deportiva de Alfa Romeo, nació hace más de 90 años (93… para ser exactos) haciendo tandem con el Biscione de la «Anonima Lombarda Fabbrica Automobili» (más de cien años… 106 por dar gusto a los puristas) y, tras el fin de la Gran Guerra y sus consecuencias financieras para Alfa, la llegada del ingeniero Nicola Romeo aportará el ‘apellido’ … refundándola como Alfa Romeo.

Cerrado el círculo: la «croce rossa» de la bandera de la ciudad de Milán y la serpiente gigante devorando una figura humana, «Il Biscione de la Signoria Viscontea», mitológica simbología de la capital de Lombardía… tan arraigada allí desde la época de las cruzadas.

De Otón Visconti, que se lanzó al control de la ciudad-estado (Milán) desde las orillas del Lago Maggiore (S. XII) fundando la dinastía y su escudo de armas… a Luchino Visconti di Modrone, conde de Lonate Pozzolo (Milán 1906-Roma 1976).

Sí… ‘ese’ Visconti de «Obsesión» , el ‘mismo’ Visconti de «La terra terma» («La tierra tiembla»… ¡que paradoja en estos días!), ‘ese’ mismo Visconti que revolucionó la filmografía italiana de la mano del neorrealismo… ‘ese’ mismo.

¿Quieren más? Pues… ahí va.

Desde el RL Targa Florio de 1924 hasta el nuevo Giulia de 2016, un proyecto representa los valores de la marca: belleza y velocidad, fundamentales en el ADN del fabricante… ‘eternamente’ .

Así que, el Trébol de Cuatro Hojas, el Quadrifoglio Verde, adquiere, si cabe, mayor relevancia en el XXI.

Como desde la ‘nascita’, cuando el Alfa de Ugo Sivocci (excelente piloto, aunque sin «la suerte de los campeones») lucía una sutil diferencia respecto a los otros tres coches inscritos por el equipo en la Targa Florio de 1923: un trébol de cuatro hojas sobre rombo blanco de cuatro vértices (claro), pintado en la carrocería.

Tanto, y tan bien, funcionó la broma de sus mecánicos (el piloto era especialmente querido por los técnicos) que Ugo logró —¡por fin!— la victoria y, con ella, la primera de Alfa Romeo en una carrera internacional.

Pocas semanas después —cruel destino—, en el Gran Premio de Monza, Ugo Sivocci sufriría un fatal accidente… su Alfa no llevaba el Quadrifoglio .

Desde entonces, como eterno homenaje a ‘su’ piloto, todos los Alfa Romeo de la escudería oficial, y los modelos más potentes de serie, lucen un Quadrifoglio Verde enmarcado sobre un triángulo; el vértice que falta… es Ugo Sivocci. ¡Forza… simbologia!

Sigue en la página 2

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