Hyundai i30 CW. Capacidad…
602 litros de maletero en un generoso habitáculo. Hyundai ‘europeiza’ la berlina i30 hasta convertirla en un práctico ‘familiar-familiar’. Su tarifa arranca en 22.635 euros.

Habitáculo de calidad y 602 ‘panorámicos’ litros de maletero, con barras deslizantes para asegurar ‘la estiba’.
Cuatro metros y medio… largos. Mide 4,59 metros totales (25 centímetros más que la berlina de derivación) aunque mantiene idéntica batalla y, lo mejor, ofrece una ‘panorámicos’ 602 litros de capacidad de maletero (207 más que la berlina homónima), ampliables a 1.650 cuando se pliegan (60/40) los asientos traseros.
Con estos mimbres, y una ‘filosofía europea’ —como la berlina—, el fabricante coreano ‘trufa’ el i30 CW con una personalidad tan práctica como que ofrece infinidad de huecos para guardar pequeños objetos, también un reposabrazos central con trampilla para transportar esquís y raíles en el maletero para la sujeción de bultos y equipaje.
El característico frontal del i30 —herencia berlina— toma carta de naturaleza en la arquitectura CW: luces diurnas de led y nueva parrilla «en cascada» (como gusta tildarla el fabricante) que, ya se sabe, identificará a partir de ahora a todos los Hyundai, personaliza un coche con evidentes bazas estéticas.
Se incorpora, de serie y en toda la gama i30 CW, un completo equipamiento con especial incidencia en las ayudas a la conducción: frenada autónoma de emergencia, sistema activo de luces largas, detector de fatiga del conductor, mantenimiento de carril…
Dotación a la que pueden sumarse aplicaciones como el control de crucero inteligente (mantiene constantemente la distancia que el vehículo que rueda justo por delante hasta 180 Km/h.), lector de señales de control límite de velocidad (se muestra en dos pantallas), control de ángulo muerto (señal luminosa en los retrovisores exteriores) y sistema de alerta de tráfico trasero (reduce el riesgo de colisión en maniobras de marcha atrás).
El escalonamiento mecánico de la gama i30 CW comienza con el gasolina 1.0 T-GDI de 120 CV (4,9 litros de consumo medio) y, un peldaño más arriba, el también gasolina 1.4 T-GDI de 140 CV (5,1 litros de media).
La oferta diésel viene dada por dos variantes —por potencia— perfectamente conocidas en la marca, ambas del 1.6 CRDI, que rinden 110 y 136 CV respectivamente (3,7 y 4,3 litros de consumo medio).
La versión más potente de los dos gasóleos, monta el cambio automático de doble embrague y 7 marchas, que también puede solicitarse opcionalmente para las mecánicas de 110 y 40 CV.
Por lo demás, y como fácilmente puede suponerse, la versión de gasolina (140 CV) se muestra tan prestacional como indican los 9,2 segundos en aceleración de cero a cien; mientras el turbodiésel de 136 CV se revela como la versión más ‘racional’ , no exenta de prestaciones: 10,9 segundos de cero a cien, 198 por hora de punta y, eso también, poco más de cuatro litros (4,3) de consumo medio por cada centenar de kilómetros.
En suma, que Hyundai suma versatilidad —y calidad estética— al i30 con la ‘largada’ arquitectura CW que, eso además, solamente cuesta 690 euros más con respecto a la berlina homóloga.