Xsara, primer superventas del XXI

Sólo un par de meses después de que Claudia Schiffer ‘bautizase’ su lanzamiento, el Xsara —enero de 1998— volvía a convertirse en protagonista: carrocería Coupé y, ese mismo año, la versión Break. El Chevron redondeaba así el catálogo de un modelo que acabaría por hacer historia con la marca en España: primero en liderar el mercado de turismos entre 2000 y 2003.
Ese mismo año 98, la versión de carreras Xsara Kit-Car —dos ruedas motrices— le regala a Citroën sus dos primeras victorias en el Mundial de Rallyes, éxito que ‘auguraba’ los posteriores triunfos del Xsara WRC y, sobre todo, el descubrimiento de uno de los grandes talentos de la especialidad: Sebastien Loeb, un tándem que contabilizó tres títulos mundiales de pilotos y otros tantos de constructores.
Aún más, el Xsara acabó convirtiéndose también en todo un banco de pruebas para el estudio de soluciones actualmente tan habituales: mecánicas híbridos y vehículos conectados.
Desembarcó como heredero del ZX, conseguiendo ir mucho más lejos que su célebre antecesor, tanto deportiva como comercialmente con el marchamo Made in Spain (se fabricó en Vigo y Madrid).
Donato Coco dibujó un diseño modernista que conquistaría rápidamente el corazón de infinidad de usuarios, como fue el caso de la versión Windows CE —febrero de 2000—, primer coche conectado o ‘comunicante’ como se decía en la época. También en el capítulo de energías alternativas: el Xsara Dynalto reducía drásticamente las emisiones de CO2 (un 20% en ciudad y 730 kilómetros de autonomía). El Dynactive fue incluso más allá, reduciendo un 35% sus consumos y emisiones (1.000 kilómetros de autonomía) con, encima , la llegada del modo cien por cien eléctrico ZEV, sin emisiones contaminantes ni sonoras.