Opel. Cinturones… adelantados a su tiempo

El cinturón de seguridad absorbe alrededor de dos tercios de la energía de un impacto. Para evitar los picos de carga, los primeros limitadores de fuerza del cinturón se utilizaron a partir de la década de los años 2000. op
En 1973, tres años antes de su obligatoriedad, Opel adoptaba cinturones de seguridad en toda su gama. Aunque todo comenzaba en 1968: los Kadett, Admiral y Diplomat ya los montaban; y en 1986, el Omega contaba como equipamiento de serie con cinturones regulables en altura.
En la década de los 60, los ingenieros de Opel probaban cinturones de seguridad como sistema de retención para salvar la integridad de los ocupantes de un coche. En abril de 1968, el Kadett, Admiral y Diplomat, entre otros modelos de la marca, podían solicitarse con cinturones delanteros; a los que seguiría (1970) el clásico Manta A Coupé. Incluso el ‘salvavidas’ también estaba disponible en modelos marcadamente deportivos: Kadett B Rallye de 1967 y, un año después, en el Commodore A GS; a la vez que Opel arrancaba una intensas campaña de aceptación del sistema por parte de los usuarios, asumiendo así el papel de pionero. Tanto fue así, que a principios de 1972, la dirección de Opel enviaba una carta a todos los empleados solicitándoles que utilizasen los cinturones, ofreciéndoles incluso un descuento para su adquisición; una oferta que resultó muy popular: 12.000 juegos de cinturones distribuidos en ‘cuatro días’.
A partir de enero de 1976, cuando se hizo obligatorio el uso de cinturones, millones de personas se negaron inicialmente a… «abrocharse el cinturón», alegando lo engorroso de su utilización habida cuenta que había que ajustarlo a la medida de cada cual cuando el coche lo conducían —y utilizaban— diferentes personas; dicho y hecho… en 1968, el Omega fue el primer automóvil del mundo que estrenaba cinturones ajustables en altura en todos los asientos.
Y no quedaba ahí ‘la cosa’, en 1991 se presentaba el tensor de cinturón en el Astra F, seguido por el airbag de tamaño completo, además de otros sistemas de seguridad activa como el antibloqueo de frenos —ABS, ya saben— y el programa electrónico de estabilidad. Por no hablar —que hablamos—, de otras posteriores mejoras como el alimentador eléctrico para los cinturones de seguridad en los descapotables.
Ahora, el limitador de fuerza que se instala en el Astra Electric tiene un «sistema de bloqueo» aún más refinado para el cinturón, cuya fuerza se controla electrónicamente durante el impacto. El maniquí ‘THOR’, está equipado m´´as de 120 sensores, capaces de detectar —y comunicar— electrónicamente lo que sucede durante el choque; un aumento en la sensibilidad fue posible gracias a la última generación de maniquíes de pruebas de choque, que han estado en uso desde 2020.