AMG CLE Coupé. Altas prestaciones… según Mercedes
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JAVIER FERNÁNDEZ
Lo mejor… de dos mundos. Haciendo honor a sus siglas, este nuevo CLE Coupé viene a combinar la deportiva agilidad de la Clase C, con el espacio —y ‘la presencia’— de la Clase E; también a redefinir el segmento de los coupés de altas prestaciones.
La ‘Estrella Pateada’, auxiliada en las bandas por el preparador de cabecera AMG —convertido ya en toda una empresa ‘transformadora’—, anima la propuesta con un modificado 6 cilindros en línea de doble sobrealimentación (turbocompresor y un adicional compresor eléctrico), que rinde 449 CV, y entrega 560 Nm de par (600 durante una docena de segundos merced al ‘overboost’); además, el integrado generador arrancador suministra —brevemente— 23 CV adicionales, a la vez que también alimenta (‘hibridación suave’, 48 voltios) el sistema eléctrico de a bordo. Unido, todo ello, a la caja de cambios de 9 velocidades y a la tracción total variable.
Manteniendo escrupulosamente la filosofía coupé, el capó ‘así de largo’, incrustado en el frontal, adopta dos estilísticamente marcadas nervaduras; sin olvidar un parabrisas muy inclinado, y un techo marcadamente alargado e inclinadamente zaguero. Tampoco falta, en el imaginario estético, un habitáculo en posición retrasada, que acaba rematándose en la tan deportiva como recortada zaga, con una luneta plana… como corresponde.
La sección frontal, progresivamente inclinada hacia delante (apellidada ‘Shark Nose’ por los diseñadores), combinada con un capó de formas muy definidas, potencia un aspecto tan elegante como deportivo; incluso la parrilla del radiador en «A» —específica de AMG—, y los planos y afilados faros LED, acaban por crear una imagen de lo más ‘poderosa’.
También el llamativo diseño del ‘splitter’ delantero —también en «A»—, está elevado en la sección central, lo que se traduce en una generosa entrada de aire para permitir un mayor flujo de refrigeración, como las entradas de aire en los extremos con dos lamas transversales. Las ensanchadas aletas delanteras y traseras, el ancho de vías (58 milímetros delante y 75 detrás) y las llantas de 19 pulgadas (opcionalmente de 20), ayudan a configurar un aspecto especialmente ‘musculado’ a este nuevo coupé.
Las superficies fluidas presiden la vista zaguera, con luces LED divididas en dos partes y cuerpos luminosos tridimensionales, a la vez que los dobles embellecedores redondos del escape, se integran armoniosamente en el difusor trasero; además, el spoiler de la tapa del maletero viene pintado en el color del coche, aunque también está opcionalmente disponible en negro, como parte del paquete estético AMG.
La exclusividad de la realización, se traslada a un interior con materiales específicos y la última generación del sistema de infoentretenimiento: pantalla digital (12,3 pulgadas) a la vista del conductor, y otra pantalla central (11,9 pulgadas), también orienta al conductor, en formato vertical y fácil de utilizar; complementado todo ello con una iluminación dinámica del habitáculo con 64 tonalidades.
Si el usuario lo desea, la iluminación ambiental puede extenderse desde la consola central hasta debajo de las rejillas de ventilación; incluso, en cada puerta, una franja de luz ‘contornea’ el reposabrazos y la línea del cinturón de seguridad hasta la zona trasera.
Los asientos integrales de cuero artificial —‘Artico/Microcut’— y micro fibra negra con gráficos específicos AMG, y pespuntes rojos que, como fácilmente puede constatarse, combinan la deportividad con una marcada sujeción lateral. Bajo pedido, se ofrecen distintas tapicerías en cuero y cuero Nappa, y el emblema AMG grabado en los reposacabezas.
Con el ‘display’, el conductor puede cambiar entre tres estilos de visualización: ‘Classic’, ‘Sport’ y ‘Supersport’ especialmente llamativo, este último, por su cuentarrevoluciones central redondo y sus indicadores horizontales —de diseño específico— situados a izquierda y derecha, que acaban por crear una ‘sensación espacial’ de profundidad. El conductor también puede utilizar el menú AMG para acceder a diversas pantalla específicas (datos del motor, indicador de la marcha engranada, medidor de fuerzas «G», cronómetro de carrera…).
Seis cilindros en línea, con generador arrancador integrado y compresor eléctrico adicional.
Así de contundente —y sugestiva— es la propuesta motorística de AMG para ‘mover’ —¡y cómo!— al nuevo CLE 53 4Matic+, una versión ampliamente mejorada del turboalimentado 6 en línea (M 256 y ahora M 256M) de 3.0 litros y 449 CV, capaz de ‘sprintar’ de cero a cien en 4,2 segundos y cuya autolimitada punta alcanza los 250 por hora, ‘ampliables’ a 270 con el paquete opcional AMG ‘Driver´s Package’.
Eso, por no hablar —que hablamos— de los cinco selectivos programas de conducción: ‘Slippery’, ‘Confort’, ‘Sport’, ‘Sport+’ e ‘Individual’ que, con sólo mover un dedo, permiten modificar el comportamiento del nuevo AMG 35; variaciones que van desde una confortable eficacia hasta la drástica deportividad. Como puede suponerse, estos programas modifican parámetros tan determinantes como la respuesta del motor, la transmisión, el chasis y la dirección; incluso el conductor tiene la posibilidad de pasar directamente al modo «M», para accionar el cambio de marchas mediante las levas del volante y, si fuese necesario, los reglajes del tren de rodaje también pueden seleccionarse por separado.
Complemento ideal… tracción total variable. El sistema 4Matic+ combina una tracción óptima de conducción dinámica con un alto grado de seguridad en cualesquiera condiciones, tanto sobre calzadas secas como superficies mojadas o resbaladizas: la transición de propulsión trasera a tracción total, y viceversa, se produce continuamente, habida cuenta que el control inteligente está integrado en toda la arquitectura del sistema del vehículo, aplicando la fuerza diferenciadamente: cuando se conduce suavemente, en situaciones en las que no se necesita la tracción total, se desacopla el eje delantero, lo que incrementa la eficacia de la conducción; a partir del modo ‘ESP Sport’, se acentúa más el comportamiento de conducción, que se centra entonces en la parte trasera; mientras, en el modo ‘Drift’, el coche se comporta como un vehículo de propulsión trasera en .toda la gama de velocidades.
Por lo demás, el chasis ‘Ride Control’, desarrollado en Affalterbach, la casa madre de AMG, proporciona un comportamiento más neutro en curvas, además de una mayor tracción. Pueden seleccionarse tres tipos de firmeza para los amortiguadores: ‘Confort’, ‘Sport’ y ‘Sport+’, que propician una clara diferenciación entre el elevado confort para trayectos largos y una conducción marcadamente deportiva.
Para redondear, la dirección también ofrece tres niveles de asistencia en relación a la velocidad del coche, y se monta de serie la dirección en el eje zaguero, con un ángulo de giro máximo de 2,5 grados; hasta 100 por hora, las ruedas traseras giran en sentido contrario a las delanteras, de forma que se acorta virtualmente la distancia entre ejes, lo que se traduce en un giro mucho más ágil, un menor esfuerzo de la dirección y una mayor maniobrabilidad (menos ángulo de giro al estacionar). Cuando se superan los 100 por hora, las ruedas traseras giran en paralelo a las delanteras, hasta un máximo de 0,7 grados. Consecuencia: rápida acumulación de la fuerza lateral al cambiar la dirección, permitiendo así que el coche reaccione más rápidamente a las órdenes del volante; lógicamente, el comportamiento de la dirección trasera depende del programa de conducción elegido.
Continua brillando… la ‘Estrella Plateada’.