Alfa Romeo, montañosos… apellidos
A diferencia de otras marcas que eligen letras y números, ‘Il Biscione’ ha optado, desde hace años, por adoptar evocadores nombres para sus modelos. Alfa homenajea a su dilatada historia, a la década de los 60, cuando nacieron auténticos mitos de la deportividad: Junior y Giulia, muy vivos en la memoria de los ‘alfistas’.

Bautismos… legendarios. La particular, y celebrada, forma de ‘apellidar’ a sus realizaciones ha llevado a Alfa Romeo a bautizarlas con el nombre de conocidos puertos de montaña de los Dolomitas.
En su catálogo de berlinas, Alfa ha girado hacia los memorables años 60: Junior y Giulia, siguen la estela de dos legendarios deportivos lanzados en 1966 y 1961 respectivamente.
El SUV compacto Junior recuperó una histórica denominación de medio siglo, que hunde sus raíces en el GT 1300 Junior de 1966. Su portador original, pensado para una clientela joven, destacaba por su placer de conducir y eficacia rutera: 89 CV y 1.200 kilos de romana’ para 170 por hora de punta; características salpimentadas por un cuidado chasis, una excelente caja de cambios y una dirección muy precisa; convirtiéndolo, durante años, en todo un símbolo automovilístico en los 60 y 70.
Ahora, el nuevo Junior se convierte en un heredero perfecto, compartiendo una suerte de vocación disruptiva, redefiniendo los cánones estéticos y tecnológicos del segmento de militancia.
El Giulia, otra legendaria berlina de ‘Il Biscione’, rinde homenaje al pionero de 1962, uno de los modelos más longevos de la marca, y tan carismático que dejaría huella por sus prestaciones y diseño en los años 60 y 70, multiplicando su aparición en las películas italianas más taquilleras; un testigo que recoge ahora el polifacético pionero (sedán, coupé, cabrio, coche familiar, vehículo policial, correoso rival en ralyes…) cultivando, hoy, el diseño transalpino: frontal ‘trilobo’ y faros 3+3.
En 2017, el Stelvio (célebre tramo montañoso de las Mille Miglia) primer SUV en la historia de la marca, con el que Alfa salía a la conquista de nuevas generaciones de ‘alfistas’K, amantes de las prestaciones deportivas, pero con la practicidad y polivalencia en el punto de mira; rindiendo pleitesía en el Passo dello Stelvio (2.757 metros sobre el nivel del mar, el de mayor altura en los Alpes Dolomitas italianos); un coloso de 24 kilómetros, 48 curvas y 7,6% de desnivel medio, que ha sido varias veces ‘Cima Coppi’ en el Giro d´Italia, dando también nombre a un Parque Nacional de alta montaña.
Por su parte, el Alfa Romeo Tonale, hace referencia a otro puerto de los Dolomitas: Passo di Tonale, a 1.883 sobre el nivel del mar (también protagonista de la ronda ciclista italiana), que separa Lombardía, la región ‘casa madre’ de la marca milanesa, con la región de Trentino Alto-Adigio.
Así, el Tonale se convierte en toda una rupturista metáfora que lleva al SUV, y a su fabricante, a la conquista de nuevas fronteras y territorios.

