Hans- Joachim Stuck: 75 ‘Strietzel’… en su haber
Estrechamente vinculado al Porsche 962, Hans-Joachim Stuck inició la etapa más exitosa de su carrera deportiva, mediada la década de 1980, al volante del 962: habilidad para conducir a velocidades constantes en largas distancias y sus precisos detalles sobre la puesta a punto del coche, lo convirtieron en pieza clave del Equipo Oficial Porsche

Icónico para Stuck… Porsche 962.
Justo… con el arranque del año. Stuck acaba de celebrar su septuagésimo quinto aniversario. Conocido como ‘Strietzel’ (pastel de miel bávaro), es uno de los pilotos alemanes más famosos de su época: habilidad innata, su inconfundible estilo de conducción y su pasión por las carreras de Resistencia, ha dejado una imborrable huella en el automovilismo internacional; entre otras cosas, por su estrecha colaboración con Porsche: “Sus actuaciones en pruebas de larga distancia, en particular sus éxitos al volante del Porsche 962, siguen siendo uno de los momentos más importantes en la historia de la marca en competición, -comenta Thomas Laudenbach, Vicepresidente de Porsche Motorsport- le agradecemos su dedicación y le deseamos todo lo mejor en esta efeméride”.
Talento… precoz. Nacido el 1 de enero de 1951 en la famosa estación de esquí Garmish-Partenkirchen, Hans-Joachim Stuck, consiguió una exención especial para obtener su carnet de conducir a los 16 años. La afición a las carreras le viene de familia: su padre, Hans Stuck, se ganaría el apodo de “Rey de la Montaña” en las carreras en cuesta de las décadas de 1920 y 1930; Hans-Joachim debutaría en competición en Nürburgring 1969, al volante de un BMW 2002; desde entonces, su palmarés creció vertiginosamente: en 1970 ganó las 24 Horas de Nürburgring (BMW 2002); en 1972, se alzó con la victoria en el Campeonato Alemán de Turismos (Ford Capri RS); en 1974, fue subcampeón de Europa de Fórmla 2 (March BMW 742) y, en 1975, se alzaría con las 12 Horas de Sebring (BMW 3.5 CSL. Durante las siguientes temporadas, se desarrolló aún más como piloto versátil, demostrando su talento deportivo tanto en las carreras de monoplazas como en las de turismos y resistencia; en 1977 y 1978, incluso compitió en Fórmula 1 con un Brabham Alfa Romeo y un Shadow Ford Cosworth. Al año siguiente, siguió en la categoría reina con u ATS Ford Cosworth y también ganó la serie Procar con un BMW M1; en 1981 y 1983, Stuck se alzaría con el segundo puesto en el Campeonato Alemán de Turismos con un BMW 320 y, en 1984, consiguió la segunda posición en el Europeo de Turismos al volante de un BMW 635 CSi. La época como piloto oficial de Porsche, en la década de 1980, resultaría especialmente importante para él: Stuck celebró sus mayores éxitos internacionales al volante del 962. En 1985, se proclamó Campeón del Mundo de Resistencia con u 962 C junto a su compañero de equipo y gran amigo Derek Bell; en 1986 y 1987 ganó la ADAC Supercup y en 1986 y 1988 las 12 Horas de Sebring con un 962 IMSA. En 1986 y 1087 también obtuvo la victoria absoluta en las 24 Heures du Mans con un Porsche y, al año siguiente, quedaría segundo en la famosa prueba gala; logros que consolidaron su reputación como uno de los pilotos de Resistencia más destacados de su generación, además de convertirse en un hombre clave en el equipo oficial Porsche de aquel momento.