Porsche Carrera GT: Made in… Salzburgo
‘Sonderwunch Manufaktur’, ha rizado el rizo: restauración de un Carrera GT -con dos décadas en su haber- impecablemente ‘vestido’ de rojiblanco Salzburgo, que recuerda la legendaria decoración del 917 ganador de Le Mans 1970, donde ni siquiera falta el evocador nº 23. También el interior se ha individualizado y refinado con Alcantara rojo y carbono mate

Decoración Salzburg, que recuerda poderosamente al icónico 917 ganador de las 24 Heures du Mans en 1970.
La realización… de un sueño. La ciudad austriaca de Salzburgo es conocida por su casco antiguo, su festival, sus Mozartkugeln… y por el diseño de un coche de carreras tan especial: en 1970, Hans Herrmann y Richard Attwood le daban a Porsche su primera victoria absoluta en las 24 Heures du Mans con el icónico 917 rojo y blanco, con el dorsal 23. Los aficionados conocen la impactante imagen de este prototipo para el Campeonato del Mundo de Resistencia como ‘Salzburg Design’. El concesionario “Porsche AlpenstraBe”, situado al sur de la ciudad, preparó dos unidades 917 para la carrera de resistencia en el mágico trazado de La Sarthe, incluido el coche ganador.
Un singular proyecto de puesta a punto oficial de fábrica da continuidad a los colores rojiblancos de Salzburgo: el entusiasta de Porsche, el portorriqueño Víctor Gómez, rediseñó su Carrera GT -modelo 2005-, como parte del programa Sonderwunsch. El vehículo se desmontó completamente, incluso componentes técnicos como el motor V10 se revisaron desde cero, a la vez que se repintaron las piezas de carbono. Posteriormente, a petición del cliente, el youngtimer, originalmente plateado, recibió el famoso diseño de Salzburgo; un desafiante proyecto, ya que la geometría, dimensiones y huecos del Carrera GT son radicalmente distintos a los del 917; así que, hubo que adaptar cuidadosamente el diseño a la ‘morfología’ del coche. La personalización también incluye carbono negro mate, en contraste con la pintura roja y blanca, en las secciones del techo, los pilares delantero y central, las carcasas de los retrovisores, la toma de aire en la sección delantera y el difusor zaguero. Las rejillas de la cubierta del motor están anodizadas en negro mate. Las llantas de aleación se pintaron de negro, manteniendo el diseño original de cinco radios y lucen un escudo de Porsche en color. También los expertos en guarnicionería de Porsche han tapizado muchas superficies del habitáculo con Alcantara en rojo Indian: el salpicadero, los paneles de las puertas, el volante y la consola central; incluso el maletero delantero y el juego de maletas están revestidos en este material tan agradable al tacto, similar al ante, en el llamativo color rojo. Igual que en exterior, el carbono mate se utiliza en el interior como ‘acabado contraste’: en las cubiertas de los asientos, las salidas de aire del salpicadero y en el marco de la instrumentación; para los paneles centrales y laterales, además de los reposacabezas de los asientos, se ha utilizado tejido FIA de color negro del 918 Spyder, es decir, un tejido ignífugo para las carreras.

Factory Re-Commission
Durante este proceso en fábrica, el coche se pone prácticamente en «condiciones de cero kilómetros», situación que también se documenta debidamente; rediseñando, además, el concepto de color para el exterior y el interior. También existe la opción de reacondicionar el Porsche con colores y materiales exclusivos.
Los clientes tienen la posibilidad de rediseñar completamente el interior y el exterior de su coche o crear modelos únicos altamente personalizados, con la colaboración de los equipos de diseño y desarrollo de Porsche: los expertos comprueban la viabilidad de las ideas del cliente, elaborando los detalles con el interesado; de esta forma, se garantiza que el resultado sea óptimo y que se cumplan los exigentes estándares de calidad de la marca. Los datos actualizados del vehículo se transfieren al archivo de la empresa, para que puedan consultarse.

Porsche Carrera GT


Hans Herrmann. Épico… en su época
Nacido en Stuttgart el 23 de febrero de 1928, Herrmann cursó estudios de pastelería con la intención de hacerse cargo de la cafetería de su madre… lo que nunca llegaría a suceder: su pasión eran los deportes del motor.
En 1952, disputaría su primera carrera en Nürburgring con un Porsche 356… y ganó. Al año siguiente, se anotaría la victoria en su categoría en las 24 Heures du Mans, Porsche 550 Coupe, y también en 1953 se proclamaría campeón alemán de coches deportivos.
Mercedes-Benz lo reclutaría entonces para su equipo oficial, convirtiéndolo en compañero de Juan Manuel Fangio, Stirling Moss y Karl Kling. En 1954 seguiría pilotando para Porsche en divisiones de menor cilindrada, ganando su categoría con el 550 Spyder en la Carrera Panamericana y la Mille Miglia; recordándose, la célebre prueba transalpina Brescia-Roma-Brescia, por un momento espectacularmente sobrecogedor: Herrmann pasó con el descapotable de motor central por debajo de una barrera ferroviaria que se estaba cerrando; más tarde, acompañaría la imagen con una postal en la que se leía: «Hay que tener suerte».
Para los libros de historia… La firmada por Hans Herrmann, acompañado por Richard Attwood; en 1970, Herrmann se enfrentó a la carrera más dura de su vida con el icónico 917 en las 24 Heures du Mans: «En 1969, perdí por poco ante Jacky Ickx, después de varios adelantamientos mutuos en la última hora y media de carrera»; en 1970, Ferdinand Piëch se aseguró de contar con un motor más potente y con una oportunidad real de victoria, que también sería la primera victoria absoluta de Porsche y la despedida de Hans de las pistas de carreras, quien ya había perdido a demasiados amigos y por la preocupación de su esposa. El propio Herrmann lo confirmaba: «no podía tener tanta suerte y que, en algún momento, acabaría esa racha».
El especialista en Resistencia y monoplazas, está unánimemente considerado como uno de los pilotos más fiables y constantes de todos los tiempos, pilotando para muchos fabricantes, aunque su relación más estrecha y significativa fue siempre con Porsche.