The Who: Quadrophenia
Puede que no coincida exactamente con la categoría de la que estamos hablando hoy, pero metidos en la harina de los discos favoritos, resulta toda una aventura volverse a sumergir en una apuesta de estilo, osada, adorablemente arriesgada de unos grandes como The Who. Que se lanzaron al complicado mundo de hacer una ópera rock y salir no solo airosos, sino que hay listas que sitúan este trabajo entre los 50 mejores de la historia del rock en Inglaterra.
Quadrophenia es mucha tela que cortar para contar de forma compleja algo iniciático y terminal. La vida de Jimmi es tan simple y vulgar que se convierte en categoría.
La mimetización de los músicos con esta historia se da, en este caso, al implicarse en las personalidades que se le adjudican al personaje central. Cuatro, como los componentes de The Who. Y características de personalidad que coinciden, de manera intencionada, con Pete Townshend, Roger Daltrey, Keith Moon y John Entwistle. Hay mucho más, pero, al menos, gran parte del juego de esta historia en cuatro actos, que pasó a película mítica, pretende contar con esos mimbres el inconformismo y desapego de un joven hacia la vida. Como una nube brit que le persigue sobre su cabeza.