Diario de León

Las mil caras de Citroën

DS3. Atractivo diseño para una espectacular paleta de colores

Publicado por
JAVIER FERNÁNDEZ
León

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A la carta. El pedido podrá personalizarse mediante un configurador especial que Citroën ha colgado en Internet.

Tan pijo como seductor, sin olvidar la practicidad, el DS3 inicia una nueva etapa en Citroën con la recuperación de unas mágicas siglas-¦ que hoy no significan lo mismo, ni reeditan el mítico «Tiburón»-¦ tampoco un hipotético alevín.

La exclusivista y minoritaria línea de producto que ahora lanza el chevron , y que tendrá continuidad con los DS4 y DS5, no se basa tanto en la continuidad del C3 «normal» -”que un poco también-” cuanto en un producto de vida propia en sus mil caras en una exquisita combinación pasado/futuro que le sienta de maravilla a un urbanita de diseño al que, por descontado, tampoco se le atraganta viaje alguno.

Eso, y una paleta de -”casi-” infinitas posibilidades de personalización a gusto del consumidor: 11 colores de carrocería, 4 de techo, 8 para las carcasas de los retrovisores, 7 para el pomo de la palanca de cambios, 6 para el salpicadero-¦ amén de las alfombrillas, tapizados, una docena de llantas y diversidad de motorizaciones. Vamos-¦ como para perder el gusto.

Eso, por no hablar de otras infinitas opciones a las que también pueden añadirse decoraciones específicas del techo, con lo que el pequeño C3, devenido en DS3, llegará a convertirse en toda una pieza de colección.

Dirigido a un público que gusta de especialidades como el Mini, el Fiat 500 o el Alfa MiTo, aunque con mayor habitabilidad interior y un maletero entre 285 y 980 litros, el DS3 hace gala de una contrastada calidad de fabricación y excelentes condiciones dinámicas (suspensiones más rígidas y conducción más deportiva).

Al primer golpe de vista -”atención a los esguinces de cuello-” el DS3 destaca por un sólido frontal, acentuado por los diodos luminosos de su faros LED que realza, más si cabe, su de por sí poderosa imagen. Eso, y un techo de «efecto flotante», que se diría «apoyado» sobre los cristales por efecto del enmascaramiento visual de unos pilares pintados en tono oscuro. Y, ahora sí, el guiño al pasado: la aleta de tiburón justo por detrás da las ventanillas delanteras-¦ la guinda del pastel.

En el interior, una instrumentación intuitiva: tres relojes cónicos, volante de cuero en cuyo centro se sustituye el chevron por un estilizado emblema «DS», salpicadero metalizado y consola lacada, asientos deportivos y adornos cromados.

Tres motores de gasolina y dos diésel, configuran la gama del DS3. En el primer caso, un 1.6 litros en versiones de 95 y 120 CV y el célebre 1.6 THP (origen BMW-¦ como el Mini) de 150 CV. El 1.6 HDi (turbodiésel de rampa común) con potencias de 90 y 110 CV, configura la oferta de los gasóleos, a los que también se unirá la versión 1.6 HDi ECO, con un consumo medio de 3,8 litros y unas emisiones de 99 g/km de CO 2 .

Toda la gama DS3 incluye de serie 6 airbag, frenos con ABS, control de estabilidad ESP y aire acondicionado (solamente opcional en el modelo básico). Para finales de año está previsto el cambio manual sin embrague y el sistema «Start&Stop» de arranque/parada automático en detenciones prolongadas.

En suma, que el DS3, el «coche-capricho» de Citroën, abre infinitos horizontes al disfrute «dinámico-visual» del automóvil.

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