Cuando el cine habla de hoy
El fenómeno del celuloide ha mostrado siempre la necesidad de contar la actualidad
El cine dedicado al costumbrismo contemporáneo suele ser sinónimo de riesgo de palo seguro por parte de la crítica. El espejo, si se aproxima demasiado, suele ser molesto. Eso, unido a la distancia necesaria para entender que no todo el mundo concibe la realidad actual de la misma manera, suele desbaratar muchos proyectos que no han querido nada más que contar la vida de hoy. El fenómeno del cine de actualidad, costumbrismo sociológico, o como se le quiera llamar, no obstante, siempre ha estado presente en las diferentes etapas del celuloide. Es un filón y una necesidad de ser contado. Hay realismos sociales a lo Ken Loach, que siempre tendrán cierto beneplácito por su valor de denuncia y reivindicación. Y eso está perfecto. Pero hay otros ejemplos, que en deuvedé o en sala, merecen la pena ser vistos o revisados.
After (2009)
Ocurre que cuando se intenta retratar cierta vida de aquí al lado, sin tramas más allá de las existenciales, surgen problemas de digestión. No hace mucho salió a la palestra la película After , en la que la asturiana Blanca Romero, Tristán Ulloa y Guillermo Toledo daban vida a tres personajes, en apariencia, triunfadores y en lo profundo completamente insatisfechos no solo de su vida sino de su futuro.
El desfase que desplegaban estos personajes fue asimilado con cierto distanciamiento y se interpretó como esa película que quiere exagerar al estilo de las tv movie o las series, sin más. Como excesos superficiales que dejan a los personajes a medio empezar. Con el paso del tiempo ha surgido una revisión espontánea de este filme y lo sitúa, no ya en el territorio de culto, pero sí en las estanterías de las películas interesantes.
Tensión sexual no
resuelta (2010)
En una media aproximada no científica, esta película contaría con el aprobado de la crítica. Algo que es sorprendente, porque todo apuntaba a que se iba a quedar en comedia de gente joven que luce sus cuerpos y se acabó la trama. Como, además, añadía la presencia de nombres ilustres de la televisión, entre ellos Pilar Rubio o Amaia Salamanca, parecían diana fácil de los que disparan de inmediato a las víctimas de la fama catódica instantánea, que será falsa pero está imponentemente bien remunerada. En muchos casos, que les quiten lo bailao, nunca mejor dicho.
Aquí, la historia, como el director señala, es hablar de amor, pelear de amor. Lo del título lleva, por otra parte, a una curiosa reflexión que conecta con After , por ejemplo, y otros títulos que no tienen nada que ver, como El Cónsul de Sodoma , por poner otro caso a conectar. Hay un fenómeno inmediato que se produce en cuanto cruzan informaciones director y productor y que se suele traducir en que o el título o el tráiler se van por los cerros de Úbeda, tan diferentes de los previstos. Tensión sexual no resuelta parece que no es el título que quería su director. El tráiler de After parece que distorsiona en parte la historia completa que se quiere contar. Las imágenes de promo de la película sobre Gil de Biedma tampoco reflejaban el resto del filme. Su director lo decía: «No hay más de cuatro minutos de sexo en la película, pero casi todos están en el tráiler». En fin, ellos sabrán acertar y cómo obtener taquillazos.
Pagafantas (2009)
Parecía que iba a ser la película más comentada de la historia del cine y nunca estrenada, pero pudo ser puesta a disposición del público y es de esperar que viva una esplendorosa segunda juventud en los videoclubs. Cuando se dice que un filme no tiene pretensiones, es para echarse a temblar. Pero aquí, tanto Borja Coebaga, su director, como Gorka Otxoa, su protagonista, estaban dispuestos a poner toda la carne en el asador y ofrecer todo un estudio científico sobre ese animal o especie: el pagafantas.
Las escaramuzas de su protagonista intentando seducir y no quedar en un amistoso e inofensivo osito de peluche no tienen desperdicio. Borja Cobeaga remata el tema mejor que nadie en las notas del director: «Pagafantas es una comedia sobre alguien que no ha podido caer más bajo. Este material podría dar pie a un gran drama, pero es mucho más cruel y divertido hacer una comedia».
Las viudas de
los jueves (2010)
Otra de estreno reciente con pegada en cuanto a reparto es Las viudas de los jueves , la última de Marcelo Piñeyro, director del El Método , entre otras películas. Y, en parte, en cuanto a nombres, recurre al grueso de esta historia que revolvía en las entrañas más crueles de los procesos de selección de personal. Así, Leonardo Sbaraglia, Juan Diego Botto, Ernesto Alterio y Pablo Echarri son parte del elenco de una historia, que, en este caso, nos hace cruzar el charco para saber que las miserias humanas son universales.
«En el barrio privado de Altos de la Cascada», lo que en Argentina se denominan countrys, «la vida transcurre idílica como siempre, entre casas que imitan mansiones con grandes jardines y piscinas climatizadas. Separado de la realidad por muros y cámaras que todo lo vigilan, el country de Altos es una burbuja perfecta en un país erizado de espinas. Una mañana tiene lugar un descubrimiento macabro: tres cadáveres aparecen flotando en una piscina. El hallazgo conmueve a esa cerrada comunidad, que se apresura a etiquetarlo de accidente y a definirlo como tragedia e infortunio». Así de prometedora es la invitación a ver esta gran película.