Cómo alimentar a un conejo
Para estos pequeños animales, una de las claves para mantener un buen estado de salud es una correcta alimentación
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Para todos los seres vivos mantener un adecuado equilibrio de la flora intestinal es de vital importancia y más si hablamos de estos pequeños herbívoros. Los conejos son animales monogástricos, es decir, tienen un solo estómago, pero en cambio su digestivo se asemeja al de un rumiante. El ciego representa en 50% del volumen del aparato digestivo y hace las funciones del rumen, fermentando los alimentos ingeridos que el intestino delgado no ha sido capaz de absorber. Es importante que el alimento sea bajo en calorías y tenga un buen aporte de fibra para evitar fermentaciones anormales y por lo tanto problemas digestivos. Su pequeña talla les hace difícil almacenar grandes cantidades de fibra y por eso su sistema gastrointestinal elimina la fibra lo mas rápido posible para que el animal siga comiendo.
Muchas veces nos puede parecer ver que nuestro conejo se come sus propias heces. Es debido a que los conejos hay alimentos que los digieren parcialmente y que luego son expulsan por el ano para ser nuevamente digeridos. Esto es lo que se denomina cecotrofia, y es indispensable para que no se produzca ninguna carencia. Es muy parecido a la regurgitación de los pájaros o a la rumia de los rumiantes. Por este motivo, no es bueno ponerles jaulas con rejillas, ya que rompemos totalmente este proceso digestivo de los conejos. Lo más aconsejable es ponerles paja o heno en el fondo de la jaula y cambiarlo cada dos o tres días.
Problemas
Por ejemplo una alimentación de alto contenido en grasa e hidratos de carbono es una de las causas que puede ocasionar en el conejo la enfermedad llamada de hígado graso, debido a la acumulación de grasa en los hepatocitos que da lugar a una alteración en la funcionalidad del órgano e incluso puede llegar a provocar la muerte. Eso sin hablar de otros problemas como la obesidad, trastornos intestinales también un déficit en vitaminas y minerales.
Se sospecha que dietas altas en almidón y dietas bajas en fibra pueden ser dos de los factores que se contribuyen a los casos a menudo fatales de enterotoxemia. Ésta es debida a cambios en el pH cecal que provoca un crecimiento excesivo de bacterias productoras de toxinas peligrosas para la salud del conejo. La base de la alimentación es el heno, luego se pueden dar pequeñas cantidades de piensos balanceados. Evitar el abuso de las golosinas que a la larga pueden ser perjudiciales y darles a cambio hierbas y verduras frescas, zanahoria, mezclas de diferentes lechugas (evitar la iceberg), diente de león, orégano, perejil, hojas de remolacha, trébol etc. La lechuga iceberg, además de tener un nulo valor alimenticio pueden provocar diarrea. Por lo demás la lechuga en general es uno de los alimentos verdes que se ofrece más regularmente a los conejos.
Las hojas amarillas o infectadas por insectos deben descartarse, escogiendo sólo las hojas duras, sanas y verdes para dar a los conejos. Las verduras frescas más adecuadas para la dieta diaria de un conejo son aquellas que son fibrosas, las hojas y los tallos. Los frutos y raíces pueden darse de vez en cuando pero se deberá moderar su consumo debido a su alto contenido en azúcares. El abuso de estos alimentos puede a veces provocar envenenamientos o intoxicaciones. Es importante lavar muy bien todos los alimentos verdes que se ofrezcan a nuestro conejo ya que deben estar libres de abonos y pesticidas.
La adquisición de un conejo como animal de compañía requiere informarse a fondo no solo en lo relacionado con la alimentación, sino todos los cuidados, vacunaciones y enfermedades más comunes que pueden afectarles. Así, en la mayoría de las ocasiones podremos evitarlas.