El Día de la Música se rinde al mejor pop
La pluralidad se incrementa cada año a medida que se va consolidando el singular evento musical
El pop nos hará libres, y, ya se sabe, lo dicen hasta las patatas fritas, que cuando haces pop ya no hay stop. Andy Warhol, también era pop, y, también, queridísimo, incluso, por Fernando Márquez, que era como su médium español de los años 80. Márquez era aquel prestidigitador de canciones pop, que, desde La Mode, intentó cambiar el curso de la historia de una estética que entonces no era la suya ni lo es ahora. Aquella canción de Roxy , es decir Music (toma más pop aún tecno), que deslumbraba a las mentes que querían abrirse a los caminos sensoriales de la belleza, eso sí con una buena Enfermera (por qué no también enfermero, pero que sea:) de noche , era parte de esa obra maestra continua que fue su primer disco, aquel de Cita en Hawaii , Las chicas de la Inter , El eterno femenino -¦ Ese era el titulazo.
Tirando por Márquez, Carolina era Aquella chica a la que tendrías que ver sin maquillaje. Porque era belleza pop. Para ti . Incluso, aunque quisieras ser un Bote de Colón encerrado en este Hospital , Llegando hasta el final , que fue el lugar elegido para desaparecer Alaska y Los Pegamoides. Para mi, pop también era Quiero ser santa . Maldita, bendita, destructiva, efímera, vista y no vista. Y era Madrid, más pop que nunca, aunque el escenario favorito era el Rockola. Y todos encantados.
Los Pistones, grupo más pop que nadie, decían lo de yo jamás te hubiera conocido si no llega a ser por Los Ramones . Esos, por cierto, que eran unos chicos punk rock de pelo largo que en tres minutos te hacían, again, otra joya pop. ¿O qué es Baby I Love You ?
Esperaré, como una Estatua en el jardín botánico , sentado en una silla imaginaria de Roy Lichtenstein, miraré un cuadro de Mel Ramos, pondré un disco de Joe Jackson y, si me canso, de Elvis Costello-¦ Ah!, que pase Weller. Going underground . Se ve que es la vía que nos queda. Y además, en todo caso, como decía La Romántica Banda Local: No me gusta el rock, no me gusta el rock, que me den música country .
Y, country, hay, si quiero, porque no me lo imponen ni me lo quitan, en el Día de la Música, evento que crece año a año a base de pluralidad y de abrir ventanas en lugar de acotar espacios.
Hoy es el día de charlas, conferencias, mercadillos. Hoy es el Día de la Música. El circo (Price) del pop abre sus puertas durante dos días en los que quien quepa podrá pasearse por la carne y el hueso del pop independiente, en el que cabe la delicadeza de porcelana de Christina Rosenvinge junto a la dureza barbuda (ahora todos tienen barba) de Arizona Baby. Diego a punto Manrique hablará de memoria de esas experiencias que le han hecho sabio de esta escena en la que el meollo de hoy en día es la supervivencia. Y por reclamar, podría ser bueno que se elaboraran soluciones, laboratorios de ideas que ajusten necesidades y problemas, para saber por dónde irán los tiros antes de que nos los disparen, que, por cierto, están ahí al lado, apuntando.
Pero hoy es fiesta y en ella cobra dimensión aperturista el concepto pop, un lugar en el caben todos. Eso sí, es para mayores de 18 años.
Programa de alta intensidad
A las 12 horas se abren las puertas de esta jornada de diversidad y, para hacerlo a lo grande, dos actuaciones, un ilustre: Sr. Chinarro, y para saludar: Hola A Todo El Mundo, revelación y omnipresentes en los últimos eventos que se precien de estar a la última. Luego, conciertos durante todo el día, estamos en el escenario Día de la Música Heineken, Nacho Vegas pasará por ahí, por ejemplo, y rematará la jornada una de las sensaciones del momento: Delorean.
Radio 3 tendrá su escenario y por él se podrá ver a Standstill, intensos y certeros, atmosféricos e inquietantes a base de un directo incontestable.
En La Casa Encendida, enfrente del Price, corrigen este artículo, porque habrá un encuentro titulado Guía de supervivencia de la música del siglo XXI, con el citado Diego A. Manrique, que parece satisfacer el párrafo que reclamaba acciones. Cinco apartados, cinco conferencias o mesas redondas tratarán los entresijos, incógnitas y retos de la música independiente.
En el teatro Circo Price, en el pasillo lateral dentro del recinto, se instalará el Mercado de la Música. Y entre todos los stands habrá presencia leonesa en forma de discográficas: por un lado algoenblanco, del leonés Beni Gutiérrez. Por otro, unos ya históricos cargados de frescura: Elefant Records, del berciano Luis Calvo. Del conjunto de la comunidad se contará con los festivales Ecopop y Sonorama.
Guinda musical de recuerdo en forma de cedé
Como ya ocurriera el año pasado, además de las huellas en forma de encuentros fructíferos o posibles futuros negocios y proyectos, los músicos, verdaderos protagonistas y artífices de que haya Día de la Música, dejarán una guinda musical en forma de recuerdo de la jornada y que será un disco. Sr. Chinarro y Hola A Todo El Mundo, cantando El Fantasma de la Transición , de Triángulo de Amor Bizarro; Vegas y Manel, en Con un Beso me Bastó (original de The Wave Pictures); y Polock, Race for the Prize (original de the Flaming Lips); Rosenvinge y Benjamin Biolay, La Idiota en Mi (Mayor) ; y así hasta diez canciones y más artistas, con el remate certero de Delorean, a bordo de Real Love (Tiedeye Remix) , compondrán un larga duración dirigido a que el Día de la Música tenga una onda expansiva suficiente como para resistir los 364 que quedan hasta la edición del 2011.