draghi cabalga de nuevo
A falta de soluciones válidas procedentes de los políticos, los bancos centrales de los mayores países occidentales han optado por tomar la batuta en sus manos y han puesto toda la carne en el asador. La decisión de las grandes entidades emisoras del mundo de tomar medidas coordinadas para aportar liquidez y ayudar al sistema financiero quizá no sea nada más que el primer paso. Ahora se esperan recortes en el precio del dinero. Para remachar el clavo. Los inversores de medio mundo miran con especial atención al Banco Central Europeo. Por varios motivos. Primero, porque esperan (y confían y desean) que Alemania finalmente de su brazo a torcer y acepte que el BCE compre de forma masiva deuda de los países europeos con problemas, siempre que se comprometan a controlar su déficit de forma estricta
Segundo, porque el BCE celebrará un importante consejo el jueves día 8. Los analistas creen que el BCE debería tomar medidas drásticas en su reunión de la semana próxima. Se espera un recorte de tipos de entre un cuartillo y medio punto. Pero tampoco se descartan nuevas medidas destinadas a aportar liquidez al sistema financiero... por otras vías
El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, ha dejado caer que la entidad podría incrementar su papel protagonista en la lucha contra la crisis de deuda si los gobiernos de la eurozona realizan más estrictos recortes de déficit. Ha asegurado que las compras de bonos públicos en el mercado secundario son y serán «temporales» y «limitadas». Algunos analistas barajan la posibilidad de que el BCE preste dinero al FMI para que éste organismo el que acuda en ayuda de los países en peores condiciones financieras, a la vista de que Europa no termina de encontrar la fórmula para aumentar la capacidad del fondo de rescate
Según una encuesta realizada por la agencia Reuters, el 60 por ciento de los economistas consultados espera un recorte de al menos 0,25 puntos en el precio del dinero en Europa en la reunión de este jueves. El siguiente consejo del BCE se celebrará el 12 de enero. La autoridad monetaria europea ya rebajó sus tipos un cuarto de punto en la primera reunión presidida por el italiano Mario Draghi. «Supermario» como se le conoce en medios financieros, tomó el relevo de Jean Claude Trichet y parece que va a actuar con mayor decisión que éste. Draghi intentará corregir el error de su antecesor, que subió el precio del dinero en los meses de abril y de junio. No eligió buen momento para encarecer el precio del dinero. Ahora hay que desfacer el entuerto.
Los países periféricos europeos tienen un serio problema de crecimiento. Por eso necesitan como agua de mayo un dinero más barato que dinamice la economía, abarate el crédito y ayude a levantar cabeza.