internacional
EE.UU. debate salir ya del avispero afgano
Los talibanes prometen venganza y amenazan con decapitar a todos los soldados de estados unidos que caigan en sus manos1397124194

Una multitud quema una bandera estadounidense y de la Otan por el ataque aéreo.
La matanza de 16 civiles en Afganistán a manos de un soldado estadounidense hace una semana ha puesto en estado de máxima alerta al Gobierno de EE.UU., preocupado porque su débil control de la situación en el país centroasiático no empeore ante las anunciadas represalias de los talibanes.
Este acontecimiento unido a la violencia desatada el mes pasado por la quema de varios coranes, también a manos de tropas norteamericanas, ha acelerado el debate sobre un plan de retirada más rápido que el anunciado el pasado octubre.
Aunque la fecha de salida total se mantiene para finales del 2014, la Casa Blanca pretende que 20.000 soldados más de los previstos salgan en el 2013, una iniciativa a la que se oponen de momento los comandantes militares en la zona según según The New York Times .
En los últimos días, un muy precavido Barack Obama se ha esforzado en ocultar estas discrepancias y evitar mensajes contradictorios que sienten mal en el seno de la Otan. «Es importante para nosotros irnos de una manera responsable para que las circunstancias allí no nos obliguen a regresar», declaró a una emisora de radio en Pensilvania. Un cierre en falso del problema es lo que más temen los generales, de ahí que apuesten por mantener el grueso de las fuerzas estacionadas hasta que expire el plazo acordado con el ejecutivo de Karzai.
Los forcejeos entre el poder político y los responsables del Ejército a cuenta de la mejor manera de salir del avispero afgano no son nuevos pero, con la reelección en juego, Barack Obama trata de reafirmar a la ciudadanía en la idea de que, como comandante en jefe, es él quien toma la última decisión y que su Gobierno no es inmune al dolor que sigue generando una guerra interminable.
Sus palabras asegurando que EE.UU. se tomará el asesinato a sangre fría en Kandahar como si las víctimas «fueran sus propios ciudadanos o sus hijos» representan el más claro mensaje enviado hasta ahora por Washington sobre la muerte de civiles a manos de las tropas de ocupación.
Mensajes
Es un hecho «vergonzoso e inaceptable» dijo en una breve comparecencia en la rosaleda de la Casa Blanca. Aunque tarde, sus palabras también sonaron a disculpa por la muerte de miles de ciudadanos inocentes víctimas de los bombardeos indiscriminados de la aviación estadounidense. «Tenemos el corazón roto por la pérdida de vidas inocentes. Esto no es lo que somos como país y no representa a nuestras Fuerzas Armadas», señaló el mandatario.
1397124194 ¿Venganza colectiva?
EE.UU. continúa respaldando la hipótesis de que la masacre es obra de un solo hombre, un sargento de 38 años para quien el secretario de Defensa, Leon Panetta, llegó a pedir la pena de muerte si se confirmaba la autoría de los crímenes. En contra la versión oficial, un centenar de aldeanos del distrito donde ocurrieron los hechos aseguraron que la matanza fue perpetrada por varios militares y no por uno.
«Un artefacto estalló al paso de un vehículo en la zona de Zangabad, del distrito de Panjwai, hace tres días», explicó uno de los líderes tribales. «Más tarde, los soldados de Estados Unidps reunieron a varias personas en la zona y les acusaron de haber puesto el artefacto. Dijeron que se vengarían y atacarían a las mujeres y niños», añadió la misma fuente.
Los talibanes afganos, movidos por la venganza, lanzaron diversas amenazas de que decapitarán a los soldados estadounidenses que caigan en sus manos en represalia por la muerte de los 16 civiles.
Y en medio del ambiente de inestabilidad que vive el país, varios milicianos atacaron una delegación del Gobierno que estaba visitando el lugar de la matanza, en la que iban dos hermanos de Hamid Karzai. Las fuerzas de seguridad afganas fueron capaces de repeler la agresión.