‘APALABRADOS’
El clásico ‘scrabble’ resucita
tecnologías

El programador y creador de la aplicación para móvil ‘Apalabrados’, que triunfa en España.
Sexo. Cuatro letras. 109 puntos. Ese es el récord del argentino Máximo Cavazzani en Apalabrados . El creador de Etermax, responsable de la popular aplicación para iPhone y Android, cuenta que pasa el día colocando vocales y consonantes sobre la pantalla del móvil. En el trabajo, por obligación y fuera de la oficina, por diversión. En las distancias cortas, Máximo parece atento a cualquier detalle. Apenas mastica las preguntas, responde con celeridad y se pone en guardia como si estuviese practicando con el juego que él mismo creó. Es parco en palabras, como si se reservara para ese instante de la partida en el que se necesitan 50 puntos. Dice que el éxito de la aplicación era factible porque todo estaba estudiado. Apenas seis meses después de lanzarla para iPhone —lo hizo a finales de octubre—, ha conseguido más de dos millones y medio de descargas entre iOS y Android y cada día, más de 800.000 usuarios se entretienen jugando a la adaptación móvil del Scrabble , el tradicional juego de mesa. España es el país donde más personas la tienen en sus teléfonos.
—¿No le sorprende este éxito?
—No, aunque nunca he estado seguro de tener éxito. Busqué algo que tuviese muchas probabilidades de tenerlo. Elegí una aplicación que apuntase al mercado hispanoparlante, que fuera un juego de palabras, con una cierta estética... buscando un hueco en el mercado. Finalmente, cuando ocurre, pues no puedes evitar sorprendente.
—¿Por qué se decantó por el español y no el inglés?
—Simplemente busqué una oportunidad distinta. No podía ir al mercado de habla inglesa porque está mucho más saturado que, por ejemplo, el del español, que además es una de las lenguas más habladas en el mundo.
—Entre todos esos países, ‘Apalabrados’ ha tenido un gran éxito en España.
—Esto ocurre por la penetración que tienen los smartphones y por el arraigo que tiene aquí la lengua. Luego, muy por detrás, están México y Portugal. Sin embargo, en Latinoamérica el juego es popular relativamente, pero los teléfonos inteligentes allí no tienen tanta penetración.
—¿Por qué ha sido distinto en el mercado español que en el de otros países?
—Por el boca a boca. Apple nos destacó en el App Store durante varios días. En España, Apalabrados se ha conocido porque lo ha comunicado alguien de nuestro entorno.
—¿Se puede decir que Ethermax ha resucitado el ‘Scrabble’?
—Creo que nadie inventa nada. Lo que se hace hoy es que se cogen diferentes cosas y se arman para intentar mejorarlas. El ‘Scrabble’ es un juego que no supo adaptarse al siglo XXI. Lo que se hizo para iPad o iPhone no fue bueno. No tengo problemas en decir que es parte del Scrabble , pero creo que Apalabrados le ha dado un giro a eso.
—¿Es la sencillez del juego la clave de su éxito?
—Exacto. A principios del siglo XIX la gente iba a caballo. Ahora que tenemos autos de 500 caballos ¡el promedio de velocidad es el mismo! La tecnología no es más que una herramienta. No siempre soluciona los problemas. Yo me divierto utilizando Apalabrados , no necesito miles de niveles. Es una herramienta de interacción social.
—Eso que me cuenta me suena más a Facebook.
—En cierto modo sí. Facebook no genera contenidos pero es la página más popular del mundo porque permite relacionarte con personas. Este juego es también una interacción social. A la gente lo que le gusta es ponerle a su amigo una palabra de tantos puntos y vacilar un poco. Aquí lo bueno es que es un juego con el que puedes irte unas horas y luego ya sigues la partida.
—¿Cómo acaba un ingeniero informático enredado entre tanta letra?
—Todo sucedió en mi cuarto, pero no fue un juego lo primero que hice. Hace tres años, en la universidad, hice la primera aplicación para comprar acciones por el móvil. No se esperaba el éxito que finalmente tuvo. Eso me dio la oportunidad de fundar una empresa.
—En el momento que empezaron a desarrollar ‘Apalabrados’ eran treinta personas. ¿Hubiera podido hacerlo solo?
—Las empresas son una máquina de transformación de ideas. Empezamos a crecer en Etermax, primero con un socio amigo y hasta hoy, que somos cuarenta.
—Facebook pagó mil millones de dólares por Instagram ¿Se imagina usted uno de esos cheques?
—Uno tiene que elegir en un momento si quiere vender o crear una compañía. Yo no vendo Apalabrados. Simplemente porque quiero tener una gran compañía y ya tenemos cinco juegos pensados más; dos llegarán este año.
—¿Cuál es la fuente de ingresos de ‘Apalabrados’?
—La publicidad tradicional, la venta de la aplicación. Dentro de poco vamos a vender pequeñas mejoras dentro del juego, es una manera de diversificar el negocio.
—Si los usuarios le pidiesen que reinventara el juego, ¿cómo lo haría?
—Estamos barajando rankings, puntuaciones, perfiles con fotos... En todo caso, lo que se puede mejorar es la interacción social.