Washington subcontrata la crisis
La decisión de Kofi Annan de abandonar su papel de mediador en Siria confirma que el conflicto es ya inabordable en términos de negociación política a falta de voluntad de las partes. El veterano ex secretario general de la ONU dijo por vez primera abiertamente que en algún momento el presidente Assad deberá irse, pero repartió las culpas entre los beligerantes con toda objetividad. Su anuncio, por lo demás, siguió en 24 horas al de que Washington va a ayudar materialmente a la rebelión, un cambio cualitativo. Barack Obama firmó una directiva secreta en ese sentido y permitió su filtración a la prensa en lo que es una deliberada voluntad de que trascendiera.
Eso es, en primera instancia, lo más suculento del caso: Obama quiere que se sepa que su visión del asunto ha cambiado. Tal es la primera lección de la decisión presidencial: es un reconocimiento de que no se ve cercano ni probable un cambio en la actitud de Moscú y Pekín y, por tanto, es seguro que la rebelión seguirá siendo militarmente débil a falta de ayuda sustancial.
La segunda lección es que Washington confirma que necesita hacer algo más a través de terceros y, del mismo modo que Francia casi monopolizó la acción en Libia con un socio árabe, recurre a socios regionales de confianza: Qatar, Arabia Saudí y Turquía, con un papel relevante para el tercero. Su primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, tuvo el martes una larga conferencia telefónica con Obama que se filtró a la prensa turca por la voluntad oficial de que así fuera.
El tercer mensaje es doméstico y tal vez electoral. El americano medio quedó frustrado y muy cansado con las guerras de Iraq y Afganistán, pero es sinceramente pro rebelión en tanto que anti Assad y sin entrar en más consideraciones. Y, por tanto, la involucración creciente de los Estados Unidos apoyando al lado bueno en el conflicto no cuesta un voto y podría dar alguno robándoselos a Mitt Romney. Todo esto hace comprensible la decisión americana que, no obstante, podría desencadenar peligrosas reacciones en el otro lado y ahondar a medio plazo el conflicto. Pero eso no toca hoy…