se abre la veda
Poco a poco se ven despejando las incógnitas. Los mercados empiezan a respirar con cierto alivio. Hay quien piensa que la crisis ha llegado a su punto de inflexión. Ahora «si no se rompe nada» se espera una lenta pero progresiva mejoría en los próximos meses. Un analista-inversor, conocido en los mercados por su alma de poeta, suele decir que lo único bueno que tiene estar justo en la mitad de un negro túnel es que, se camine hacia donde se camine, uno se acerca a la luz. Es una forma de verlo. De cualquier forma, el proceso de salida dela crisis, ya se ha visto, será lento, difícil, complicado y, sobre todo, muy doloroso.
De momento, el BCE ya ha dejado clara su intención de comprar deuda de los países que lo necesiten..... y que lo soliciten. Se abre una ventana de liquidez que puede prolongarse, pero siempre que el Gobierno actúe rápido y pida el rescate cuanto antes o siempre que el Gobierno convenza a los mercados de que, finalmente, podrá cumplir el programa de ajustes sin solicitar ese rescate. Tal y como se esperaba, la caída de la prima de riesgo ha provocado la salida de las empresas españolas a los mercados de deuda tras varios meses de sequía. Es una buena señal
Los más pesimitas, por el contrario, hacen hincapié en la fragilidad de la situación en general y de los mercados en particular. Poco a poco se van aclarando las cosas. El tribunal constitucional alemán ya ha dado luz verde al Mede, el nuevo fondo europeo permanente de rescate, y las elecciones que se han celebrado en Holanda han dado al victoria a los partidos proeuropeos. La Reserva federal de EE.UU. ha lanzado un nuevo y ambicioso programa de compra de bonos y activos hipotecarios, al tiempo que garantiza tipos de interés muy cercanos a cero al menos hasta mediados del año 2015. Ahora sólo falta por saber si España solicita formalmente el rescate.
Cuándo y en qué términos. En esta situación, mucho menos agresiva, los mercados empiezan a recuperar el resuello. En los últimos días se han producido dos hechos dignos de mención. Primero, que el tesoro alemán, en dos ocasiones, ha sido incapaz de colocar todo el papel que quería.
El segundo hecho digno de mención es que el mercado se abierto para las grandes empresas españolas. Los directores financieros se han lanzado a buscar financiación en el mercado, ahora que es posible hacerlo, y además es posible hacerlo a precios más o menos razonables. Hasta ahí todo bien. Ha mejorado la financiación para las empresas
Sin embargo, los inversores particulares no pueden beneficiarse de las buenas condiciones de estas emisiones. Al menos no directamente. Sí pueden participar en estas emisiones a través de los fondos de inversión invertidos en renta fija que tengan estos activos en cartera. Generalmente se realizan colocaciones aceleradas reservadas única y exclusivamente a grandes inversores institucionales, a las que no tienen acceso los ahorradores de infantería.