se acabó lo que se daba
Los inversores de medio mundo tienen una cita esta semana con la Reserva Federal de Estados Unidos. Es una cita de obligado cumplimiento, porque sus decisiones pueden condicionar la evolución de los mercados financieros en el corto y medio plazo. El Comité de Mercado Abierto de la Reserva (FOMC, por sus siglas en inglés) se reunirá los días 17 y 18, martes y miércoles. El FOMC es el organismo encargado de dirigir y dibujar la política monetaria estadounidense. Existe cautela y expectación a partes iguales entre los observadores e inversores, porque han aumentado las posibilidades de que el banco central estadounidense anuncie ya mismo el comienzo de la retirada de su programa de estímulos económicos. La Cámara de Representantes y el Senado estadounidenses anunciaron el pasado martes un acuerdo presupuestario por dos años. Un importante acuerdo destinado a evitar un cierre de la administración como el que se produjo en octubre y destinado también a aportar estabilidad a la política fiscal. Los analistas creen que este acuerdo elimina una de las principales preocupaciones que lastraban el crecimiento económico en EE UU. Por eso mismo se han incrementado de forma notable las probabilidades que la Reserva Federal anuncie en cualquier momento, el llamado ‘tapering’ o el desmantelamiento progresivo de las medidas para estimular la actividad económica.
Lo que parece claro es que sea cual sea el ritmo y sea cual sea la fecha de inicio, la Reserva Federal va a realizar el proceso con un cuidado exquisito, casi con cariño. Sin pisar callos ni herir susceptibilidades, que en los mercados financieros son muchas y muy variadas. La Reserva, consciente de su capacidad para influir en los mercados, intentará llevar a buen puerto todo un ejercicio de delicadeza. La Reserva se enfrenta al reto de convencer a los inversores de medio mundo de que la retirada de estímulos es posible e incluso deseable porque la economía estadounidense ya es capaz de caminar sin muletas. Se trata de ver, por fin, la botella medio llena.
Si la Bolsa reaccionase con bajas al anuncio de una primera reducción de estímulos, los expertos aconsejan aprovechar para tomar posiciones en los mercados. Desde el punto de vista técnico, M&G Valores señala que «ya es suficiente» el retroceso que ha registrado el Ibex 35 desde los 10.000 puntos que tocó a finales de octubre. No cree que la corrección vaya mucho más allá. El Ibex podría buscar suelo entorno a los 9.200 puntos en los próximos días. Si finalmente el FOMC retrasa la medida, entonces habría que esperar un último tirón de la Bolsa en la recta final del ejercicio. Algo así como un rally de Navidad a la salud de la Reserva.
En cualquier caso, los analistas consideran que es el momento de buscar y rebuscar oportunidades en el mercado.