Entre Ucrania y Jackson Hole
Pensábamos que el principal foco de atención en la sesión iba a estar en Jackson Hole, Estados Unidos, en la reunión anual de banqueros centrales, en la que, en primer lugar, intervendría la presidenta de la Reserva Federal norteamericana, Janet Yellen, pero nos equivocamos. Porque lo que de verdad movió a los mercados fue, de nuevo, como hace justo siete días, el conflicto entre Rusia y Ucrania.
Es cierto que los índices de renta variable europeos comenzaron la sesión con poco ánimo o, más bien, a la expectativa de lo que pudiera decir la presidenta de la Fed, pero lo que provocó que los indicadores se volvieran drásticamente al rojo fue que Ucrania denunciara que el convoy de ayuda humanitaria rusa había traspasado su frontera, lo que calificó de invasión. Por esa razón, el selectivo español perdió el nivel de los 10.500 puntos. Pero, poco después, las pérdidas remitieron, después de que el ministro de Exteriores ucraniano afirmaba que, pese a que las autoridades no habían dado permiso para que el convoy de ayuda atravesara la frontera, sí había dado las órdenes necesarias para dejar pasar estos vehículos con objeto de evitar nuevas provocaciones que pudieran agravar el conflicto.
La presidenta de la Fed, en su discurso, comentó lo mucho y lo rápido que ha mejorado el mercado laboral estadounidense, pero también enumeró los factores que aún hacen que la institución sea cauta. Janet Yellen afirmó que si la recuperación continúa siendo más rápida de lo esperado, las subidas de los tipos de interés pueden llegar antes de lo que piensa, a priori, el comité de Gobierno de la Fed.
Pero también que, si no es así, si las cosas se tuercen, el proceso de normalización de la política monetaria puede ralentizarse. La Fed va preparando al mercado para lo que viene, pero con los pies en la tierra: quiere asegurarse de que el mercado de trabajo llega a una situación lo más cercana posible al pleno empleo. También reconoció Yellen lo difícil que es tomar decisiones, puesto que no es fácil discernir qué parte del deterioro del mercado de trabajo responde a cuestiones cíclicas y cuál a factores estructurales. Además, hay que tener en cuenta que inflación y mercado de trabajo tiene una relación que no siempre es directa, es decir, la bajada de la tasa de paro no se traduce directamente en subidas de salarios porque, afirma, aún hay una parte muy importante de los recursos del mercado de trabajo sin utilizar, aunque la tasa de paro haya bajado desde el 10% hasta el 6,2%.
Así, también duda si la inflación repuntará antes de que se recupere en toda su dimensión el mercado laboral.
Varios índices europeos lo hicieron peor que el Ibex-35. Por ejemplo, el Cac 40 francés, que perdió un 0,93%. El Dax alemán, mientras, se dejó un 0,66%. El PSI-20 de Lisboa, por su parte, retrocedió un 0,57% y el Ftse Mib de Milán, prácticamente medio punto porcentual.