Una barbería familiar

Francisco Mateos regenta la peluquería Roma. Allí ha creado un pequeño templo en el que repasa, a través de cerca de 200 artículos, el oficio de la barbería, al que se dedicaron también su padre y su abuelo. De ellos heredó algunos de los artilugios que guarda con celo, como máquinas manuales de distintas épocas, polveras, atomizadores antiguos, ronquina para la caspa y la grasa o botellas con loción para masajes. Tiene en mente ampliar su pequeño museo.