Viaje al interior de la galería minera
La nueva exposición del museo de la minería de Sabero saca a la luz algunos de los secretos que esconde el interior de estos laberintos

Algunos de los rincones de la nueva exposición del Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León que acoge Sabero.
Todos se han ido. Ya no se oye el chirrido de las vagonetas sobre la vía, el golpeteo del martillo contra el carbón, los ecos de la explosión de la dinamita, el silbido del aire comprimido que se escapa por las grietas de la manguera, las risas de los que salen, la tos seca de los que llevan varias horas respirando el polvo negro.
La galería está vacía. Escucha el crujido de los cuadros metálicos que luchan por no hundirse ante el empuje de la tierra, nota el ritmo continuo de las gotas de agua negra que salpican todos los rincones, siente el murmullo de la corriente oculta de la que nacen, aprecia el ligero temblor del aire que recorre perdido el laberinto de la mina.
Entra. Atraviesa con respeto esta galería vacía, recién abandonada por sus mineros. Ellos ya no están pero han dejado sus herramientas, todo lo que necesitan en su lucha diaria a cientos de metros bajo tierra. Es lo único que tienen allá abajo, eso y al compañero del que depende muchas veces su vida.





De esta forma tan sugerente invitan el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León (MSM), ubicado en Sabero, y el Club de Entibadores Palentinos, a adentrarse en su nueva exposición temporal, a entrar en la galeria.
Desde la semana pasada y hasta finales de junio, esta exposición se puede visitar de forma gratuita, bajo los arcos neogóticos de la Ferrería de San Blas.
El centro ha querido poner en valor las herramientas que durante décadas han usado los mineros y que hoy en día se están convirtiendo en objeto de museo, en piezas de coleccionista que han perdido su función, como atestigua el verlas tan relucientes, luciendo sobre vitrinas de pales y cristal.
VIEJAS HERRAMIENTAS
A lo largo del esqueleto metálico de una galería vacía de mineros y de carbón, metáfora de la realidad actual del sector, el visitante puede ir conociendo las viejas herramientas usadas en el tajo, como el pico y la pica, el carburo oxidado que reposa junto a la boina, único casco de protección durante años, y también las más modernas, martillos neumáticos de picador, martillos de barrenar, detectores digitales de grisú, lámparas de casco, etc.
El trazado de la vía, con su ya olvidada vagoneta de madera, acompaña hasta el final de la galería, donde uno puede sentirse minero por unos minutos, vistiéndose con uno de los trajes de la Brigada de Salvamento Minero, cogiendo los pesados martillos de picar, o probando a barrenar en un frente simulado.
EL CLUB DE ENTIBADORES PALENTINOS
Esta exposición es fruto de la colaboración del museo y del Club de Entibadores Palentinos, propietarios de las piezas que se exponen y responsables de la construcción de esta galería. No ha sido difícil para ellos, ya que los integrantes de este club, con sede en Guardo (Palencia), son todos ex mineros y llevan desde que el ocaso de la minería les dejo sin profesión, intentando que el oficio y la cultura minera no se pierda. Así, tratan de recuperar todo el material minero posible, que de otra forma sería pasto de la chatarra, realizan exhibiciones de entibación para que la gente conozca esta labor tan importante en la mina, organizan exposiciones, ofrecen talleres, etc. Este objetivo de difusión de la cultura minera, es común con el del MSM y por eso la colaboración entre ambas instituciones es frecuente desde hace tiempo.