PASADO, PRESENTE Y FUTURO
El trabajo que bebe de las historias
Como un merecido homenaje a los mayores, a los que ya no están y a los que siguen al pie de la barrica, el legado del vino quiere ser ese gran banco de datos que sirva de punto de partida y de reconocimiento a una forma de vida

Un viñedo en el Bierzo.
Con pan y vino se hace el camino, dice el refranero español. Y en la senda están dos leoneses que han decidido ponerse las dificultades por montera para crear un banco de datos sobre este producto de la tierra, tan ligado a la provincia como al día a día, rendir un homenaje a los mayores y guardar para siempre la memoria de aquellos que conocen como nadie el sector, su evolución, las técnicas, las ideas que en su día resultaron novedosas o el nacimiento de nuevos caldos.
La idea de crear El Legado del Vino surge del paramés David Mateos Cabezón, que ha encontrado en Luis Posada el aliado que necesitaba. El proyecto está lejos de los tintes comerciales, es más un reconocimiento profesional, laboral, cultural, social y de investigación de todos aquellos que han dejado y dejan huella en el sector.

David Mateos y Luis Posada. DL
Y es que como explican los promotores, hace apenas unos meses falleció un grande del vino leones. Pedro Casis dejó a muchos sin poder preguntarle por qué decidió quitar las prensas de las cooperativas y sustituirlas, de manera positiva, por otras formas de conseguir mosto en vendimia. «Una pena que a este hombre, como a muchos otros, nadie le haya dado las gracias por su labor y su entrega el vino», explican los responsables de la idea, que también fijan la mirada en otros ilustres del mundillo, a quien creen que ha llegado la hora de honrar y dar las gracias. Por eso, cámara en mano estos dos leoneses quieren grabar y preguntar a la memoria viva del vino cómo se hacía antaño, en las generaciones pasadas, para conservar un legado que siempre sirva de punto de partida.
«Trabajar con gente mayor, gente que tiene tantas y tantas anécdotas que contarnos Conocimientos del vino, formas y maneras de elaborarlo... Debemos este trabajo a nuestros mayores. Se lo debemos por su entrega y su forma de hacerlo. Ellos son el origen del vino actual. De su calidad y de su posicionamiento. Sin ellos, no estaríamos donde estamos», aseguran los promotores, que saben que les queda un largo verano por delante, de moverse, entrevistar, grabar y conversar siempre en torno al vino y a su historia. «Al vino de la provincia, claro», bromean.
Y es que David, el alma de esta idea, siempre ha querido llevar a cabo este proyecto, que lleva dormido desde 2013. «De la lista original ya faltan dos personas y llega el momento de evitar nuevas ausencias», afirma. A Luis esta experiencia le aporta conocimientos de un sector al que se había aproximado ligeramente.
Además de honrar a las personas mayores, El legado del vino quiere ser una mención especial a una forma de trabajar, como son las cooperativas. «Ellas son el origen de todo», aseguran. «Ahora no pasan por buen momento, pero representa una forma de colaboración en los pueblos. Se conseguía que la gente trabajase de manera conjunta y al unísono. Es una pena que no tengan el reconocimiento y las ayudas que se merecen», continúan.
Volviendo al proyecto, toda la provincia será escenario para el Legado del vino. Tanto Tierra de León, en una primera fase, como El Bierzo, en una segunda. «Queremos cerrar una zona para luego abrir la otra. Las cosas bien hechas, con mimo y entrega», subrayan, explicando que la idea parte de catorce capítulos hechos al ten con ten, con cuidado y sin prisas. «La gente mayor se merece su tiempo y en este proyecto, lo tendrán»
En la iniciativa colaboran ayuntamientos e instituciones públicas y privadas que lo han visto y creen en él. Sindicatos agrarios, empresas del sector, bodegas actuales… «hemos tocado todas las puertas», confiesan y aún se mantienen abiertos a la colaboración. Para ello han habilitado el correo lamemoriadelvino@hotmail.com, para recibir sugerencias, aportaciones y todas las manos tendidas que quieran ser parte de la idea. «Nosotros empezamos ya. Luego llega septiembre y la vendimia y todos estarán muchos más que ocupados. Imposible conseguir que nos aporten datos. Es ahora o casi nunca», bromea Mateos.
El Legado del Vino será producido por una productora local y será David el encargado de interrelacionar a los participantes. «Una especie de en tu bodega o en la mía», se ríen.
BEBIDA DE DIOSES
Y así, la cultura leonesa exprime su legado. No hay nada más vinculado a ella que la buena mesa y quienes la disfrutan. De ahí que el proyecto beba de la idea de aglutinar las formas de producir el vino, tanto del pasado como actuales, buscando a las personas que trabajaron y trabajan con el caldo leonés. Se trata, en definitiva, de crear un Banco del Vino de León, que «no es otra cosa que cuidar, reflejar y preservar el mundo que rodea de cerca a este buen aliado», aseguran. Con esta idea por bandera, El Legado del Vino insiste en recuperar las memorias de los que ya no están, con ayuda de sus familias y de aquellos que trabajaron a su lado. «Sin ellos ni la historia de nuestro vino ni su calidad hubiera sido igual», confiesan.
De Norte a Sur y de Este a Oeste, dejando a un lado la idea comercial, para rendirse a la belleza de este mundo, bucear en su memoria y conservar su legado. Ya se sabe que el vino es la bebida de los dioses, desatalenguas y cura males. Una copa y una buena conversación pueden arreglar un día torcido.
En León y en El Bierzo son custodios de este patrimonio. Algunos, que sentaron las bases, ya se han ido pero sus pilares, ese legado es el que se quiere mantener, cámara en mano, zona a zona y con las ganas que estos dos leoneses echan al camino, ese que se hace con pan y vino.
